Desde el Colegio de Corredores Inmobiliarios sostienen que la eliminación de la Ley de Alquileres generó más oferta, mayor capacidad de negociación y un equilibrio que no existía antes
A dos años de la derogación de la Ley de Alquileres, dispuesta por el gobierno nacional a través del decreto 70/2023, el mercado inmobiliario de Rosario muestra un escenario muy distinto al que se vivía durante la vigencia de la normativa. Así lo afirmó José Ellena, vicepresidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario (Cocir), quien aseguró que actualmente existe una sobreoferta de propiedades en alquiler y negó que se registren abusos en las condiciones contractuales.
En diálogo con LT8, Ellena defendió una de las primeras medidas adoptadas por el presidente Javier Milei y sostuvo que el impacto fue positivo. “El resultado fue favorable para todas las partes. Hoy hay muchísima más oferta para alquilar, diría que el mercado está sobreofertado. Eso permite que quien necesita alquilar pueda negociar”, explicó.
El referente del sector remarcó que, contrariamente a los temores iniciales, el mercado mostró un comportamiento equilibrado. “Muchos creíamos que podía haber abusos, pero se demostró que hubo madurez. El que está fuera de mercado por precio o por exigencias excesivas, simplemente no alquila”, señaló.
Ellena contrastó la situación actual con lo que ocurría antes de la derogación. “En noviembre de 2024, cuando todavía regía la ley, había listas de espera porque prácticamente no existían inmuebles disponibles. Se publicaba un aviso y aparecían ocho o nueve interesados sin siquiera haber visitado la propiedad. Eso era algo ilógico”, recordó.
Contratos más flexibles y mayor equilibrio
Según explicó, hoy el escenario es muy distinto. “Tenemos una oferta generosa y más equilibrada. En el caso de la vivienda, incluso se nota cierta retracción en la demanda”, detalló.
En cuanto a las condiciones habituales de los contratos, Ellena indicó que desde el sector inmobiliario se recomiendan acuerdos por 24 meses, con actualizaciones cuatrimestrales según el Índice de Contratos de Locación (ICL) y cláusulas de rescisión a partir del sexto mes, tal como establece el Código Civil. “Son pautas con las que ya trabajábamos antes de una ley que fue claramente nociva para el mercado”, afirmó.
Compra y venta: un mercado quieto en año electoral
El vicepresidente de Cocir también se refirió a la situación de la compra y venta de inmuebles usados, donde el panorama es menos alentador. “Está bastante quieto. Para la segunda mitad de 2025 teníamos mejores expectativas, con un dólar estable, cierta previsibilidad económica y el inicio del crédito hipotecario”, explicó.
Sin embargo, señaló que la combinación de incertidumbre electoral y el retiro de los créditos hipotecarios enfrió las operaciones. “Es algo bastante previsible en un año electoral. Ojalá que en 2026 el mercado pueda revertir esta situación”, concluyó.
