Política y Economía

El FMI pidió a la Argentina un plan macroeconómico «creíble y sólido»


El organismo internacional recomendó al gobierno nacional un "desarme gradual con condiciones" del cepo cambiario

El Fondo Monetario Internacional (FMI) aseguró que la Argentina requiere un plan macroeconómico «creíble y sólido» y sugirió que a medida que el país se estabilice deberá implementar un «desarme gradual con condiciones» del cepo cambiario.

El organismo multilateral incluyó estas observaciones en el documento anual «Informe del Sector Externo», donde realiza un análisis financiero que incluye la cuenta corriente y los flujos de capitales.

Allí, el staff del Fondo afirmó que el país necesita un «plan macroeconómico y estructural creíble y sólido, que pueda ser respaldado por la comunidad internacional».

También en el documento hizo mención al cepo cambiario, por el cual solamente se habilita la compra de USD 200 mensuales, y dijo que ese mecanismo de control es «necesario» en el corto plazo para el país.

Pero recomendó implementar un «desarme gradual con condiciones», con el propósito de impulsar la llegada de inversiones extranjeras.

El informe fue elaborado mientras el Gobierno, con el ministro de Economía, Martín Guzmán, a la cabeza, intenta renegociar el préstamo otorgado durante la administración de Mauricio Macri de casi USD 45.000 millones.

«Vamos bien, no hay un límite temporal (para la firma del acuerdo). No voy a firmar algo que dañe a los argentinos», aclaró la semana pasada el presidente Alberto Fernández.

El documento no solo comprende a la situación de la Argentina sino que también realiza un análisis sobre otras 30 naciones entre las que figuran también México y Brasil.

«Las perspectivas de acceso a los mercados a medio plazo dependerán de la aplicación de un sólido plan de reforma macroeconómica y estructural», indicó el informe del organismo.

Remarcó que la posibilidad de recuperar reservas permitirá «allanar el camino para el acceso a los mercados».

La Argentina recibió en agosto unos USD 4.335 millones correspondientes al reparto que realizó el Fondo entre todos los países miembro de alrededor de USD 650.000 millones en concepto de derechos especiales de giro (DEG), la moneda del organismo multilateral.

Esos recursos le permiten al país incrementar las reservas del Banco Central para afrontar el cumplimiento de compromisos con organismos internacionales hasta fin de año.