Política y Economía

El empleo privado registrado profundiza su caída y acumula 246.000 puestos menos desde 2023


El empleo asalariado privado registrado cayó 0,1% mensual y acumuló una pérdida cercana a 46.000 puestos durante el primer semestre del año

El mercado laboral argentino continúa mostrando señales de debilidad. En junio de 2026, el empleo asalariado privado registrado cayó 0,1% mensual y acumuló una pérdida cercana a 46.000 puestos durante el primer semestre del año. En comparación con noviembre de 2023, la reducción alcanza aproximadamente 246.300 empleos.

La caída afecta especialmente a sectores con alta capacidad de generación de puestos, como la industria, la construcción y el comercio, que concentran cerca de la mitad del empleo privado registrado. Desde junio de 2025, estos sectores perdieron alrededor de 93.000 puestos, mientras que actividades como agro, minería y petróleo, aunque muestran cierta recuperación, tienen un peso laboral menor y no logran compensar esas pérdidas.

En junio, el empleo en agro, minería y petróleo se ubicó 0,2% por encima de diciembre de 2025, con avances de 1,2% en el agro y 0,9% en minería y petróleo. Sin embargo, sus niveles continúan por debajo de los registrados en noviembre de 2023.

La debilidad del empleo coincide con un menor dinamismo de actividades clave. En julio, la producción industrial cayó 5% mensual y la construcción retrocedió 4,6%. A su vez, el Relevamiento de Expectativas de Mercado redujo la proyección de crecimiento del PBI para 2026 al 2,1%.

Otro cambio importante es la composición del mercado laboral: mientras disminuye el empleo asalariado registrado, aumentan modalidades independientes como el monotributo y también se advierte un avance de la informalidad. Esto supone una menor participación relativa de empleos que cuentan con aportes jubilatorios, obra social y otras protecciones laborales.

Frente a la situación de la construcción, el Gobierno lanzó un programa para ampliar el crédito hipotecario mediante fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad. En la primera licitación, los bancos ofrecieron $258.640 millones y se adjudicaron $200.000 millones a 13 entidades. El objetivo es que estos recursos impulsen el financiamiento de viviendas y, a través de la construcción y actividades vinculadas, contribuyan a generar empleo.

El desafío para los próximos meses será que la recuperación económica alcance a los sectores que concentran la mayor cantidad de trabajadores. Con el empleo privado formal todavía en retroceso, la evolución de la industria, la construcción y el comercio será clave para determinar si la actividad económica logra traducirse en nuevos puestos de trabajo.