Política y Economía

El empleo privado en Santa Fe cerró 2025 sin crecimiento y preocupa el estancamiento estructural


El ministro de Trabajo Roald Báscolo admitió que no hubo recuperación neta del empleo registrado y advirtió que la falta de crecimiento es un problema que se arrastra desde hace más de una década.

El empleo privado registrado en Santa Fe finalizó 2025 sin crecimiento neto, consolidando una tendencia de estancamiento que atraviesa tanto a la provincia como al país. Así lo reconoció el ministro de Trabajo santafesino, Roald “Coco” Báscolo, quien trazó un diagnóstico sectorial y expuso los principales desafíos del mercado laboral en diálogo con la radio Aire de Santa Fe.

Según explicó el funcionario, el año pasado estuvo marcado por una recuperación parcial que no alcanzó para compensar las pérdidas previas. “2025 fue un año sin crecimiento neto del empleo privado, luego de un 2024 muy negativo, especialmente en su primera mitad”, señaló. En ese sentido, detalló que la caída inicial se concentró primero en la construcción y luego en la industria, sectores que todavía muestran comportamientos desiguales.

Uno de los puntos destacados por Báscolo fue la recuperación de la construcción en el ámbito provincial. A diferencia de lo ocurrido a nivel nacional —donde aún no se recuperaron los puestos perdidos desde 2023—, en Santa Fe el sector logró volver a los niveles de empleo de diciembre de ese año. El ministro atribuyó esa mejora a la política de obra pública sostenida por el gobierno provincial, con inversiones que pasaron de 500 millones de dólares en 2024 a unos 1.500 millones en 2025.

En cuanto a la industria, Báscolo remarcó que sigue siendo el principal empleador privado de la provincia, con alrededor de 125.000 puestos de trabajo sobre un total de 510.000 empleos registrados. Sin embargo, advirtió que el panorama es heterogéneo y que algunos rubros continúan en crisis. “Textil, calzado, línea blanca, cuero y parte de la metalurgia fueron los más golpeados, con una pérdida cercana a los 4.000 puestos”, indicó, y apuntó como factores clave a la caída del consumo interno, el aumento de las importaciones y la incertidumbre macroeconómica.

Más allá de la coyuntura, el ministro planteó que el problema del empleo privado es de carácter estructural. “Si se miran los últimos 15 años, el empleo privado registrado creció apenas un 3%. Con crecimiento poblacional, eso significa estancamiento”, sostuvo. En ese marco, señaló que el régimen que más se expandió fue el monotributo, muchas veces vinculado a formas de trabajo precarias o a nuevas modalidades laborales sin regulación clara, como las plataformas digitales.

Finalmente, Báscolo advirtió sobre la persistencia de altos niveles de informalidad laboral. “A nivel nacional ronda el 43% y en algunas provincias se acerca al 50%”, alertó, y remarcó que la reducción del empleo no registrado sigue siendo uno de los principales desafíos para Santa Fe y para el país en su conjunto.