El consumo de carne de cerdo en Argentina creció cerca de un 300% en las últimas dos décadas y alcanzó los 20 kilos por habitante al año, impulsado por una mayor producción, una oferta más variada de cortes frescos y precios competitivos frente a otras carnes.
En este contexto, un estudio del INTI, realizado para la Federación Porcina Argentina, analizó cinco cortes porcinos y concluyó que todos aportan proteínas de alto valor biológico. Cuadrada resultó ser el corte con mayor contenido proteico (21,9 gramos cada 100 gramos) y el menor nivel de grasa y grasas saturadas. Le siguieron la nalga, la paleta, la bola de lomo y la bondiola.
El informe también destacó que la nalga tiene el menor contenido de colesterol y la paleta el mayor aporte de hierro. En comparación con la carne vacuna, algunos cortes magros de vaca presentan un contenido proteico levemente superior, aunque el cerdo ofrece un perfil nutricional favorable y una amplia variedad de opciones.
La Federación Porcina Argentina busca difundir las cualidades de cortes menos conocidos e impulsar un mayor consumo en instituciones como escuelas y hospitales, en línea con una tendencia de crecimiento sostenido del consumo de carne porcina en el país.
