La suba impactó en la bajada de bandera, la ficha y el minuto de espera. El ajuste se dio tras semanas de debate interno en el sector, con posturas enfrentadas entre titulares y peones
El Concejo Municipal de Rosario aprobó este jueves un incremento del 30% en las tarifas de taxis y remises, luego de varias semanas de discusión dentro del propio sector y en el ámbito legislativo local. La actualización fue avalada por mayoría y comenzó a regir tras su sanción en el recinto.
Con la nueva estructura, la tarifa única de taxis pasa a tener una bajada de bandera de 2.752 pesos, mientras que la ficha y el minuto de espera quedaron en 116 pesos. En el caso de la tarifa promocional —destinada a jubilados, docentes, personal policial y personas con discapacidad— la bajada de bandera se fijó en 2.148 pesos y la ficha en 101 pesos.
Para los remises, los valores se establecieron en 3.102 pesos de bajada de bandera, 148 pesos por ficha y 224 pesos por minuto de espera.
Debate técnico y atraso tarifario
Durante el tratamiento en comisión, se presentó un estudio de costos elaborado por la Secretaría de Movilidad que advertía un fuerte atraso tarifario. Según ese informe, el desfasaje superaba ampliamente el porcentaje finalmente aprobado, alcanzando cerca del 44% en la bajada de bandera de la tarifa única y más del 70% en el valor de la ficha. En la tarifa promocional, el retraso rondaba el 84%.
Desde el oficialismo señalaron que el aumento acordado se ubicó por debajo de los valores técnicos sugeridos, aunque respondía a un pedido conjunto de parte del sector.
La iniciativa fue acompañada por la mayoría de los bloques, mientras que La Libertad Avanza se abstuvo.
Grieta dentro del sector
El incremento llegó en medio de una fuerte discusión interna entre taxistas. Desde la Asociación de Titulares de Taxis Independientes (ATTI) habían pedido postergar la suba al considerar que un ajuste inmediato podía profundizar la caída de viajes y acelerar la pérdida de pasajeros.
En esa línea, propusieron revisar la tarifa promocional —limitándola a jubilados con haber mínimo y a determinadas franjas horarias— y avanzar en alivios fiscales, como la exención del pago de patente.
En contraste, desde el Sindicato de Peones de Taxis reclamaron actualizar la tarifa regular y plantearon implementar una tarifa nocturna diferencial para incentivar los viajes después de las 22. También alertaron sobre el impacto del atraso tarifario en la sostenibilidad de la obra social del sector.
Por su parte, cámaras de remises respaldaron el aumento y sumaron propuestas como la creación de tarifas especiales para empresas y la posibilidad de incorporar publicidad en los vehículos mediante acuerdos directos.
Así, el Concejo cerró una discusión que expuso la compleja situación del transporte público individual en Rosario, atravesado por la caída de la demanda, el aumento de costos y las tensiones internas sobre cómo sostener la actividad sin afectar aún más al usuario.
