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El Barco Ciudad de Rosario vuelve al Paraná: operará desde La Fluvial y planean su estreno para el 20 de junio


Tras cinco años de inactividad, la emblemática embarcación turística fue adquirida por una firma local que ya inició su restauración integral

Una de las postales más queridas por los rosarinos está a un paso de hacerse realidad nuevamente. El Barco Ciudad de Rosario ya tiene definida su base operativa: volverá a zarpar desde la Terminal Fluvial, tras el acuerdo alcanzado entre sus nuevos propietarios y el Gobierno de Santa Fe.

La noticia se confirmó tras una reunión entre el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, y los titulares de la firma rosarina Hayra SRL, quienes adquirieron la nave para evitar que fuera vendida al exterior o a otras provincias. El plan de los nuevos dueños es ambicioso: ponerlo a punto para que sea el protagonista de los festejos del próximo 20 de junio frente al Monumento Nacional a la Bandera.

Puesta en valor y tecnología de punta

El regreso del gigante del río no será solo una «lavada de cara». Según el cronograma previsto, a principios de febrero el barco será retirado del agua para ingresar a astillero. Allí se realizará un diagnóstico del casco y se encarará una renovación total que incluye:

  • Recambio de electrónica y sistemas de comando.
  • Renovación de mobiliario y dispositivos de seguridad.
  • Modernización de los salones y el área de servicios.

Esta recuperación se alinea con las obras de modernización que la provincia viene realizando en los muelles de la Terminal Fluvial, buscando potenciar a Rosario como un polo de conectividad y turismo regional.

Un símbolo que se queda en casa

Durante los últimos meses, el destino del Ciudad de Rosario fue incierto. Existieron ofertas concretas para trasladar la embarcación a Paraguay o Corrientes, lo que hubiera significado la pérdida de un ícono histórico que zarpó por primera vez en febrero de 1971.

«La vuelta del barco a La Fluvial refuerza el valor identitario de la ciudad», destacaron desde el Enapro, celebrando que el capital local haya permitido mantener este patrimonio en aguas rosarinas.

Un poco de historia

El barco fue el gran pionero del turismo fluvial en la zona. Construido a nuevo entre 1964 y 1971 en el astillero Riguetti (frente al Gigante de Arroyito), la nave cuenta con 31 metros de eslora, capacidad para 300 pasajeros, pista de baile y salones climatizados. Tras media década de silencio, el «Ciudad» se prepara para volver a ser el anfitrión del Paraná.