Policiales

El acusado por el femicidio de su novia presentaba rasguños y signos de pelea


El médico que estuvo a cargo de la autopsia al cuerpo de la víctima aseguró que Riera presentaba lesiones similares a las que "se ven en los femicidios" y que sus manos estaban intactas

Médicos policiales y forenses de Entre Ríos aseguraron hoy en el juicio por jurados que se le sigue al hijo de una exjueza por el femicidio de su novia, Julieta Riera, la joven que fue arrojada desde el octavo piso de un edificio en el centro de Paraná en abril del año pasado, que el imputado presentaba signos de rasguños, hematomas y moretones al momento del hecho.

En tanto, el médico que estuvo a cargo de la autopsia al cuerpo de la víctima aseguró que Riera presentaba lesiones similares a las que «se ven en los femicidios» y que sus manos estaban intactas, por lo que supone que se hallaba «semi inconciente» cuando cayó al vacío.

Los médicos que intervinieron en el caso declararon en la tercera audiencia del debate que se le sigue a Jorge Julián Christe (31), acusado de «homicidio triplemente agravado por el vínculo, alevosía y violencia de género» en perjuicio de Riera, por el que podría recibir una pena a prisión perpetua.

Una de las testigos fue Silvina Bauman, médica de la Policía de Entre Ríos, quien revisó al acusado tras el hecho y registró que presentaba «golpes, escoriaciones lineales, hematomas en el hombro, moretones, un rasguño en el párpado, múltiples escoriaciones lineales en el abdomen, espalda y brazo izquierdo compatibles con rasguños».

Además, tenía «hematomas compatibles a golpes, una herida cortante en el tercer dedo de la mano derecha, y escoriaciones múltiples en la pierna, todas producidas todas entre las 12 de la noche y 10 de la mañana» del día en que falleció su novia, el 30 de abril del año pasado, en plena cuarentena por los contagios del coronavirus.

En ese sentido, la médica aseguró que esas lesiones «por lo general se ven en hombres que recibieron agresiones de mujeres», y explicó que durante su intervención, Christe «estaba agresivo».

En tanto, el médico forense Juan Pablo Bertozzi agregó que las lesiones en el acusado «daban impresión de que eran rasguños, algo muy probable ya que se encontró ADN de Christe en las uñas de Riera», que tenía una herida en un puño «típica de golpear contra un diente», y que «estaba verborrágico, muy agresivo, contaba historias de peleas».

También declaró Mónica Martínez Puppo, médica forense que trabajó sobre el cuerpo de Riera, y remarcó que encontró múltiples heridas en los órganos de la joven, y en el cuerpo, muchas «heridas producidas en vida».

En ese sentido, explicó que en la zona del cuello halló «heridas por compresión», que en general «corresponden a estrangulaciones».

Por su parte, el médico forense Héctor Brunner, quien estuvo a cargo de la autopsia al cuerpo de la víctima, declaró que halló lesiones «que no se condicen con una caída de semejante altura», y que son compatibles con «comprensión manual, clavar las uñas, apretar la boca con una mano», las cuales son «lesiones que se ven en femicidios».

Brunner explicó que algunas fracturas de rostro pequeñas «condicen con que la joven no cayó de cara», y que las manos de la joven «estaban intactas, sin lesiones», por lo que supuso que Riera cayó «semi inconsciente», y que falleció «unos tres minutos después de la caída».

«Fui a hacer la autopsia de una persona que se había caído de un octavo piso y no fue lo que encontré, no me esperaba eso, no fue sencillo», aseguró el testigo.

En la audiencia de apertura del jueves pasado, el fiscal del juicio Ignacio Aramberry calificó a Christe, quien es hijo de la exjueza en lo Civil y Comercial Ana María Stagnaro, como «un macho violento».

Por su parte, la madre de la joven asesinada dijo que dos días antes del femicidio le pidió a su hija que se quede a dormir en su casa y que no regrese con Christe.

«El último día que la vimos (martes 28 de abril del 2020) la hermana le dice que se quede unos días en casa. Yo le dije traete un poco de ropa y te venís. Y no, no vino y no vino más», dijo Ana Burgos, madre de la joven.

Ante el juez técnico Elvio Garzón y los 12 jurados populares, la mujer recordó que pudo verle «moretones y marcas», aunque en ese momento su hija le dijo que se los había provocado al caer de la moto, mientras que Florencia Riera, hermana de Julieta, remarcó que la joven le contó que Christe «era muy celoso» y le mostró moretones y les confesó que había sido agredida por su pareja..

El femicidio de Riera (24) ocurrió el pasado 30 de abril, cuando la joven cayó del balcón del departamento 5 del octavo piso del edificio de la calle San Martín 918, entre las 2.20 y 2.50.

La joven, que estudiaba para terminar el secundario y tenía un hijo menor de edad, presentaba más de 31 lesiones, hematomas, hemorragias y excoriaciones en el rostro, cuello, brazos y piernas, según determinaron los médicos forenses, lesiones que, «principalmente en la zona del cuello, fueron anteriores a la caída».

La pareja convivía desde hacía un año y medio y, según la Justicia, «más de 10 personas» entre familiares y amigos de la chica «sabían que la relación estaba caracterizada por la violencia de género», dijo el fiscal a Télam.