Miguel Rabbia impulsa una estrategia integral de asistencia y seguimiento en salud mental. “El Estado provincial debe tomar riendas en el asunto”, afirmó
El diputado provincial Miguel Rabbia presentó un proyecto de ley para crear una estrategia integral de prevención y abordaje del suicidio en la provincia de Santa Fe, en un contexto marcado por el crecimiento de los problemas de salud mental y el aumento de casos en los últimos años.
La iniciativa busca institucionalizar un sistema de escucha, asistencia y seguimiento profesional accesible en todo el territorio santafesino, con líneas de atención permanentes, protocolos de actuación y dispositivos de acompañamiento posterior para personas en crisis.
“No hace falta ningún proyecto de ley para que el Estado provincial tome rienda en el asunto, pero creemos que hace falta una respuesta estructurada, institucional y articulada”, sostuvo Rabbia en diálogo con Radio UNR.
El legislador advirtió además sobre la falta de herramientas públicas visibles para atender la problemática y cuestionó la ausencia de líneas provinciales de asistencia claramente identificables. “Si vos buscás en la web líneas de atención al suicida en Santa Fe, terminás encontrando teléfonos de Buenos Aires. Personalmente he intentado comunicarme y no atiende nadie”, señaló.
Según explicó, la provincia presenta una tasa de suicidios “30 por ciento por encima de la media nacional” y casi la mitad de los casos involucra a personas menores de 35 años. También precisó que el 80 por ciento de las muertes por suicidio corresponden a hombres.
El proyecto contempla la creación de una línea de atención permanente con profesionales capacitados para intervenir en situaciones críticas. “Hay momentos de crisis que son temporales pero impulsivos. Si logramos que en ese instante la persona tenga contención profesional, el desenlace puede cambiar”, expresó.
Rabbia también planteó la necesidad de promover una comunicación responsable sobre suicidios y recordó las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud respecto al tratamiento mediático de estos casos.
“Cada vez que aparece un caso de suicidio se deberían informar las líneas de ayuda disponibles para las personas que están atravesando una crisis”, remarcó.
Además, vinculó el crecimiento de los problemas de salud mental con las condiciones sociales actuales, especialmente entre jóvenes y adolescentes. “Vivimos en un mundo donde pareciera que todos tienen éxito menos vos. Esa presión permanente genera un nivel de hostilidad enorme”, analizó.
El diputado también hizo referencia al impacto de los consumos problemáticos y cuestionó la “romantización” de la marihuana entre adolescentes. Según afirmó, existen estudios que relacionan el consumo con mayores riesgos de depresión, ideaciones suicidas y brotes psicóticos.
Por otra parte, destacó la importancia de capacitar a distintos actores sociales para detectar señales de alerta. “Hay estrategias internacionales que hablan de formar ‘guardianes’: docentes, médicos de atención primaria e incluso peluqueros, porque muchas veces son quienes detectan situaciones críticas antes que nadie”, explicó.
Finalmente, Rabbia sostuvo que la salud mental debe convertirse en una prioridad dentro de las políticas públicas. “Hoy el siglo XXI está marcado por las enfermedades de salud mental. Es el gran desafío sanitario de nuestro tiempo”, concluyó.
