Policiales

Detuvieron a un tercer sospechoso por el crimen del chofer de colectivo


Un tercer sospechoso fue detenido en las últimas horas por el crimen del colectivero Leandro Alcaraz, mientras que el fiscal del Fuero Penal de Responsabilidad Juvenil de La Matanza, Emilio Spatafora, pidió liberar al menor que está preso desde el lunes último.

Según trascendió, el pedido del fiscal de liberar al menor de 17 años fue elevado este jueves por la mañana al juez de la causa, Sergio Polti, por entender que no hay pruebas en su contra.

Ahora será el juez Polti quien deberá decidir en las próximas horas si libera al adolescente o lo deja detenido.
En tanto, este jueves a la madrugada un hombre de 30 años, que fue identificado como Juan Alfonso Gauto, fue detenido en el partido bonaerense de La Matanza.

El nuevo detenido, de nacionalidad paraguaya y vecino de los otros imputados, Jonathan Acevedo, de 18 años, y R.O., de 17, declaraba este jueves ante el fiscal del caso.

Gauto fue detenido por efectivos de Gendarmería Nacional en la localidad de Virrey del Pino, y a unas pocas cuadras del domicilio del menor.

Este miércoles, Acevedo y el menor se habían declarado inocentes ante la justicia y acusaron a dos paraguayos supuestamente involucrados en la venta de drogas, de participar en el crimen de Alcaraz.

Los jóvenes habrían apuntando a dos hombres, uno de ellos sería Gauto, que son vecinos del barrio y que vivían a cinco cuadras de la casa del menor y en una vivienda pintada de blanco, sin rejas ni tejido.

Además, el menor sostuvo que discutió con esas dos personas porque vendían droga en el barrio. De uno dijo que «era rubio y con rulos», mientras que al segundo lo describió como «gordito y morocho». Además, sostuvo que uno de ellos tienen la costumbre de «gritar sapucai en su casa, tomar mucho alcohol y tirar tiros al aire».

El crimen ocurrió el pasado domingo a las 18:00, a la altura de la localidad de Virrey del Pino, cuando Leandro Alcaraz, de 26 años, conducía el interno 103 de la línea 620. Supuestamente, y según contó un testigo clave, el chofer discutió con dos pasajeros que se negaban a pagar el boleto y pese a que los llevó hasta su destino, lo mataron.

Mientras Alcaraz agonizaba, un pasajero tomó el volante del colectivo y manejó hasta el Hospital Simplemente Evita, de González Catán, donde el chofer llegó muerto producto de un disparo que le ingresó por el cráneo y de otro por el tórax.

Hasta el momento los investigadores del caso no encontraron el arma homicida, que fue señalada por el testigo clave como de color plateado, y estaban a la espera de los resultados de las pericias realizadas.