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Destapando Corazones Solidarios: una década juntando tapitas para el Vilela


Se trata de una iniciativa impulsada por dos mujeres rosarinas que, imitando la acción del Garrahan, junta fondos para comprar insumos y mobiliario para el hospital de niños

Las formas de brindar solidaridad son infinitas, y una de ellas es la que llevan adelante dos mujeres rosarinas con el simple y destacable objetivo de ayudar al Hospital de Niños «Víctor J. Vilela». Se trata de Andrea y María José, dos amigas que en 2011 decidieron imitar la conocida iniciativa del Hospital Garrahan y comenzaron a juntar tapitas de plástico para colaborar con el centro de salud rosarino y con el medio ambiente. Hoy, diez años después, mantienen la acción solidaria juntando fondos y comprando lo que el hospital necesite. En ese sentido, CLG dialogó con Andrea, quien relató cómo sostuvieron la iniciativa a lo largo de una década.

En primer lugar, Andrea contó cómo empezó Destapando Corazones Solidarios allá por 2011: «Con María José estábamos estudiando coach ontológico organizacional para anexarlo a nuestros trabajos y teníamos que presentar una tesis. A nosotras siempre nos movilizó mucho la solidaridad y el medio ambiente, siempre hicimos cosas para eso. Sabíamos que al Hospital Vilela venían niños de toda la provinvia de Santa Fe, entonces dijimos: ‘Vamos a robarle la idea al Garrahan y hacerlo en Rosario'».

El vínculo con el hospital rosarino fue inmediato: «En ese entonces la jefa de la Sala 1 del Hospital Vilela, que era amiga nuestra, nos dijo que necesitaba ayuda. La Sala 1 es la que recibe a los niños golpeados y quemados. En ese entonces en la sala eran veinte camitas una al lado de la otra, como si fuera un galpón, y nada más. Cuando vimos eso nos dimos cuenta que eso era lo que teníamos que hacer: las tapitas y el Vilela».

En ese sentido, Andrea explicó por qué decidieron inclinarse por la recolección de tapas plásticas: «La tapita es algo muy fácil de llevar: te tomaste una gaseosa en un bar y te guardaste la tapita en el bolsillo. Así, sin que te des cuenta, termina siendo un hábito». De todas maneras, aclaró: «No nos consideramos ni una organización, es todo a pulmón. Somos dos personas normales que nos pusimos a hacer esto».

Según cuenta, el éxito de Destapando Corazones Solidarios fue casi inmediato: «Empezamos con el boca en boca y acopiando las tapitas en nuestro garage. Muchos colegios se sumaron a la campaña, incluso le llevábamos material a las maestras que daban clases sobre el medio ambiente. También recibimos ayuda de Pami, Litoral Gas, Banco Macro y otras empresas. Empezamos a acopiar tantas tapitas que ya no nos entraban en el garage, entonces mi marido que tiene una empresa de camiones nos prestó un lugar. La tapita no pesa mucho, pero ocupa mucho espacio físico cuando hay grandes cantidades».

Después de tamaña respuesta por parte de la gente, finalmente llegó la primera compra para el Vilela: «Nuestra primera meta fue comprar lockers (casilleros) para la Sala 1 del Vilela, porque no podíamos creer que los padres no tuvieran donde dejar sus cosas. La primera compra la hicimos en el 2011 y fueron los lockers».

Los años pasaron y, pese a que Andrea y María José continuaron con sus carreras profesionales, las tapitas se siguieron juntanado a montones y las donaciones para el hospital rosarino fueron muchas. «Hoy la Sala 1 es la más linda del Vilela porque Lionel Messi donó el dinero para arreglarla y hoy está preciosa, pero las mesitas con ruedas que están allí son las que compramos nosotras», contó Andrea.

María José y Andrea, las dos caras de esta iniciativa solidaria

Tapitas y más tapitas

Si bien a priori parece una iniciativa simple, se requiere una cantidad monumental de tapitas para poder comprar las donaciones: «Para que el reciclador que nos compra nos retire las tapitas tenemos que juntar por lo menos 1.000 kilos, y para llegar a eso necesitamos entre cuatro y seis meses, y ahora en pandemia mucho más», explicó Andrea.

«El kilo de tapitas, aproximadamente una bolsa de consorcio, hoy nos lo están pagando $20. Esas tapitas se van a una planta de reciclado, las separan por color y hacen la materia prima. Las meten en una máquina y salen unas bolitas pequeñas separadas por color, y con ese material hacen baldes, palitas y demás objetos de plástico», agregó.

Con respecto al contexto actual que atraviesan, señaló: «Ahora estamos en una meseta porque no le podemos dar el tiempo que la iniciativa se merece, tenemos nuestros trabajos, pero la gente sigue juntando tapitas. Nosotras juntamos las tapitas, y cuando llegamos a un buen monto llamamos a la contadora del hospital y le preguntamos qué necesitan, y nosotros se lo compramos».

¿Dónde llevarlas?

Destapando Corazones Solidarios tiene múltiples puntos de recepción de tapitas:

Hospital de Niños Victor J. Vilela (Virasoro y Dorrego), Transporte El Charrúa (Sarmiento 3815), La Quimera (Ayacucho 5491), Óptica Mio Pia (Lagos 1143), Rotisería La Chacra (Roca y Salta), Agencia de Loterías Aladino (España 870), Nostro Mercado (San Juan 1430), El Ficus Autoservicio (3 de febrero 1245), PAMI II (Olive 1159), Supermercado La Gallega (Dorrego 700), Supermercado Gloria (Juan Jose Paso 8104), Dispensario Ariel Plit (Wilde y Córdoba) y Kiosco (Maipu 838).