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Demoledora opinión de un intelectual contra una medida de Rodríguez Larreta


José Emilio Burucúa, figura del mundo intelectual, criticó con dureza lo dispuesto por el jefe de gobierno porteño, que pide que los mayores de 70 años tramiten un certificado para circular

El intelectual José Emilio Burucúa escribió una demoledora opinión luego de que se conociera la medida que planteó el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que implica que los mayores de 70 años deban tramitar un certificado para poder circular por la Ciudad de Buenos Aires durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio.

En una nota publicada en el diario Clarín este viernes, Burucúa se expresó de la siguiente manera: «Nos están tomando por retardados bajo el argumento de que quieren protegernos. Nos quieren salvar del coronavirus y nos van a matar de depresión e indignación. ¿Ahora aparece este energúmeno, a decirnos que prácticamente no podemos salir de nuestras casas?».

A continuación, el escrito completo:

Recibí la noticia a través de un amigo el miércoles por la noche y, honestamente, me costó creer lo que leía en los diarios. Me sentí profundamente herido porque yo lo voté a Horacio Rodríguez Larreta, como lo voté a Macri, y evidentemente he empezado a arrepentirme. Si los voté fue, justamente, porque me parecía que había que limitar los abusos de autoridad, ¿y aparece este energúmeno, a decirnos que prácticamente no podemos salir de nuestras casas? ¿Sin que exista un estado de sitio, ni un estado de emergencia declarado por el Poder Ejecutivo, atribuyéndose facultades extraordinarias que no solo no tiene sino que están garantizadas por la Constitución Nacional? No tiene sentido.

Comparé a Larreta con Hitler y porté en una foto una estrella de David amarilla en el pecho, como las que los nazis obligaban a portar a los judíos y adentro, la inscripción “+70”. Algunos me dijeron que exagero, pero fui consciente de que la imagen tendría repercusión y tengo muy claro, como quienes me conocen, que soy un tipo pacífico. Sin embargo esto que nos proponen es demasiado, y considero que la sociedad debe poner un límite.

José Emilia Burucúa y su polémica foto con la estrella de David y el +70.

¿Qué ocurriría si después restringen la salida de los mayores de 65, y luego la de los mayores de 60, la de quienes tengan enfermedades preexistentes…? No queremos volver a ser una sociedad totalitaria. Y los mayores de 70 hemos sido, apuesto, el grupo etario que mejor cumplió la cuarentena. Me parece que nos están tomando por retardados bajo el argumento de que quieren protegernos. La propuesta no puede ser que llamemos a un número telefónico donde va a atendernos nadie, no es serio. Yo voy a salir a la calle. No voy a salir con la estrella de David porque no quiero herir más susceptibilidades, pero saldré con un gran cartel que diga “Tengo más de 70”, y mi número de documento.

Esto es un abuso absoluto al que yo no me voy a someter y que tampoco debería ser admitido socialmente.Es una idea absolutamente disparatada en una sociedad libre, democrática. Rodríguez Larreta me parece un poligrillo que no tiene cara, un irresponsable, y espero que sea el presidente si es necesario el que le ponga coto a este disparate, porque finalmente está actuando con mayor seriedad.

Lo digo con dolor: me duele más por el hecho de que esta ocurrencia provenga de mis propias filas políticas, de un yuppie que además es un ignorante. En la Argentina se ha escrito el libro que mejor describe la discriminación contra los mayores, «El diario de la guerra del cerdo», de Adolfo Bioy Casares: un jubilado que un día despierta y descubre que los jóvenes han decidido comenzar a atacar y a amenazar a los viejos. Un libro que evidentemente, Rodríguez Larreta no ha leído, aunque debería informarse, porque la suya es una de las medidas más autoritarias que nos han propuesto desde la recuperación democrática.

Los adultos mayores nos manejaremos con todos los recaudos, como hemos hecho hasta aquí y lo seguiremos haciendo, porque somos los primeros que valoramos nuestras vidas. Pero sin prohibiciones taxativas de ninguna clase. Que dejen de subestimarnos: nos quieren salvar del coronavirus y nos van a matar de depresión e indignación. Esperemos que sólo haya sido una idea de mal gusto que no pase a mayores y que no vuelvan a faltarnos el respeto, a subestimarnos, a tomarnos de estúpidos. Eso espero.