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Del Vaticano a Luján: el Papa envió cáliz que le regaló Fabiola Yáñez


Francisco devolvió a la Basílica el cáliz que se usó en la "misa por la unidad y la paz" celebrada el 8 de diciembre y donde estuvieron juntos Alberto Fernández y Mauricio Macri

Francisco devolvió a la Basílica el cáliz que se usó en la «misa por la unidad y la paz» celebrada el 8 de diciembre y donde estuvieron juntos Alberto Fernández y Mauricio Macri

El papa Francisco decidió devolver el cáliz utilizado en la «misa por la unidad y la paz», celebrada el pasado 8 de diciembre en la Basílica de Luján con la presencia del Alberto Fernández y Mauricio Macri, entonces presidente saliente.

Según indicó la Iglesia, el sumo pontífice consideró que devolver el objeto -el cual le fue entregado por la primera dama Fabiola Yáñez el 13 de diciembre en El Vaticano- a la Basílica de Luján servirá como recordatorio del «diálogo y la unidad» que se gestó en aquella misa en la que participaron los principales referentes del Frente de Todos, Juntos por el Cambio y Consenso Federal.

De esta manera, el Papa resolvió que el cáliz vuelva a su lugar en la Basílica de Luján, donde el próximo 8 de marzo se celebrará una nueva misa que coincidirá con el Día Internacional de la Mujer y que rechazará el proyecto de legalización del aborto anunciado por el Gobierno.

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) emitió un comunicado oficial para aclarar que «el Papa recibió con gratitud el gesto de Fabiola Yáñez, Primera Dama, de regalarle el cáliz utilizado en la Misa de la Unidad de los Argentinos» y «uniéndose al anhelo tan deseado por todos, el Santo Padre lo ha enviado al Santuario de Nuestra Señora Madre de Luján, encomendando a la Virgen el cuidado de la unidad del Pueblo».

En la misa del 8 de diciembre, El arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, en presencia de Macri y Fernández, pidió «no caer en la tentación de querer destruir al otro».

«Debemos hacer todo lo posible y resistir por no caer en la tentación de querer destruir al otro. Estamos agotados de tantos desencuentros y peleas. No se trata de una unidad homogénea o hegemónica, sino de una unidad necesaria para construir el país deseado y salir del laberinto en el que nos encontramos», manifestó.