El dato surgió del relevamiento presentado en el Concejo Municipal durante la cuarta mesa de trabajo sobre la actividad
El debate por la presencia de cuidacoches en las calles de Rosario ingresó en una nueva etapa. Con la reciente sanción de la ley provincial que prohíbe la actividad en todo el territorio santafesino, la discusión comienza a concentrarse en cómo se implementará el nuevo régimen en la ciudad y cuáles serán las herramientas con las que contará el municipio.
El tema fue abordado este viernes durante la cuarta mesa de trabajo sobre cuidacoches que se realizó en el Concejo Municipal, donde además se presentaron los resultados del relevamiento realizado en Rosario.
El informe arrojó un dato central: fueron identificados 1.395 cuidacoches en la ciudad y 1.218 de ellos desarrollan su actividad en el radio céntrico. Es decir, cerca del 87% de los casos relevados se concentra en esa zona.
A ese panorama se suma otro dato aportado durante el encuentro: en 2025 se registraron 200 detenciones policiales vinculadas con la actividad.
El próximo paso: una ordenanza municipal
La nueva legislación provincial establece la prohibición de la actividad y la incorpora al régimen contravencional. Para que ese marco pueda aplicarse en Rosario, sin embargo, la ciudad deberá avanzar con una normativa propia de adhesión.
La presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck, planteó durante la reunión la necesidad de avanzar con esa ordenanza, que permitirá establecer las herramientas locales para implementar el nuevo régimen.
En el encuentro también se analizó cómo deberán coordinarse las distintas áreas estatales. La Secretaría de Control municipal tendrá un papel central, en articulación con las fuerzas de seguridad y los organismos provinciales correspondientes.
Qué establece la nueva normativa
La ley provincial considera la actividad como una falta contravencional y no como un delito. Quienes realicen tareas de cuidado, guarda, lavado o limpieza de vehículos en lugares donde esa práctica esté prohibida podrán recibir sanciones de entre 10 y 20 días de arresto.
El juzgamiento de esas infracciones quedará en manos de la Justicia de Faltas provincial.
Durante la mesa de trabajo, el senador provincial Ciro Seisas, autor de la iniciativa, explicó los alcances de la legislación y los desafíos que plantea su aplicación en las ciudades.
Uno de los objetivos señalados durante el encuentro es fortalecer las herramientas estatales para intervenir frente a situaciones en las que la actividad pueda estar vinculada con organizaciones que controlan determinados sectores de la vía pública.
Diferenciar las distintas situaciones
Otro de los puntos que apareció durante la discusión fue la necesidad de distinguir las diferentes realidades que actualmente quedan comprendidas bajo la denominación de cuidacoches.
Por un lado, se encuentran las situaciones en las que existen extorsiones, amenazas o un control organizado de determinadas zonas. Por otro, aquellas en las que una persona solicita voluntariamente una colaboración a los conductores como forma de obtener un ingreso.
La diferenciación fue planteada como parte de un abordaje integral que permita definir las herramientas de control y, al mismo tiempo, articular con las áreas estatales vinculadas a las políticas sociales.
Con el relevamiento ya realizado y la nueva normativa provincial sancionada, el desafío para Rosario pasa ahora por definir el marco municipal de adhesión y establecer cómo se aplicarán los controles en una ciudad donde la actividad aparece fuertemente concentrada en el área central.
