En el Día Internacional de las Pymes, el presidente de la Asociación Empresaria de Rosario, Ricardo Diab, alertó sobre la caída del consumo, el cierre de pequeñas empresas y el avance de grandes cadenas
En el marco del Día Internacional de las Pymes, el presidente de la Asociación Empresaria de Rosario y referente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), Ricardo Diab, expresó su preocupación por la situación que atraviesan las pequeñas y medianas empresas y advirtió que la crisis económica está acelerando un proceso de concentración comercial y productiva.
El dirigente sostuvo que las pymes no se sienten representadas por las políticas impulsadas por el gobierno nacional y cuestionó la falta de medidas específicas para un sector que genera la mayor parte del empleo formal del país.
“Nosotros representamos a la pequeña, micro y mediana empresa. No nos sentimos interpretados por las acciones y las actitudes que tiene el gobierno para con nuestro sector”, señaló Diab a Radio 2.
Uno de los puntos que cuestionó fue el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (Rigi), al considerar que beneficia exclusivamente a grandes capitales y deja afuera a las empresas nacionales de menor escala.
“No estamos en contra de la inversión extranjera, pero mientras las pymes la estamos pasando mal, resulta difícil entender que los beneficios sean únicamente para quienes vienen de afuera”, remarcó.
Rosario, entre cierres y desembarco de grandes firmas
Diab también puso el foco en una realidad que se observa cada vez más en Rosario: la llegada de grandes cadenas comerciales y marcas internacionales, en paralelo con el cierre de pequeños comercios y empresas locales.
Según explicó, las grandes corporaciones cuentan con respaldo económico suficiente para ocupar los espacios que dejan las firmas más chicas que no logran sostenerse en el actual contexto económico.
“Las grandes empresas tienen la capacidad económica para quedarse con los lugares que van dejando las pequeñas empresas que están cerrando. Volvemos a una gran concentración”, advirtió.
La caída del consumo, el principal problema
Para el dirigente rosarino, la principal dificultad que enfrenta hoy el sector es la falta de consumo.
Si bien reconoció que muchas empresas incorporan nuevas herramientas tecnológicas, mejoran sus estrategias de venta o apuestan a la inteligencia artificial, aseguró que esas medidas tienen un límite cuando la demanda sigue sin recuperarse.
“Podemos capacitarnos, incorporar tecnología o mejorar el marketing, pero si no hay consumo, no hay tracción”, explicó.
Y agregó: “La torta se achica o sigue siendo la misma y no alcanza para todos”.
Un sector que sostiene el empleo
Diab recordó que las pymes representan alrededor del 95 por ciento del empleo formal en Argentina y cumplen un rol central en el entramado económico y social de ciudades como Rosario.
Sin embargo, consideró que históricamente han quedado relegadas en las políticas públicas nacionales.
“Las pymes están en boca de todos y en manos de nadie. Pasa el tiempo, pasan los gobiernos y seguimos diciendo exactamente lo mismo”, concluyó.
Las declaraciones se dieron durante una jornada organizada por Came junto a otras entidades empresarias del país, en la que se analizaron los desafíos que enfrenta el sector en un contexto marcado por la retracción del consumo, la pérdida de rentabilidad y la incertidumbre económica.
