Fernando Bacci dejó su cargo horas después de la salida del director deportivo en medio de un duro presente futbolístico. Agrupaciones opositoras llaman a movilizarse este miércoles bajo el lema “unidad o descenso”
La crisis deportiva e institucional de Newell’s suma un nuevo capítulo. A la renuncia de Roberto Sensini como director deportivo, en las últimas horas también dejó su cargo el secretario técnico Fernando Bacci, profundizando el complejo momento que atraviesa el club rosarino.
Bacci, médico y ex jugador rojinegro en la década del 80, había regresado a la institución en diciembre pasado junto a la asunción del presidente Ignacio Boero. Sin embargo, su ciclo duró apenas tres meses, en un contexto marcado por los malos resultados deportivos.
El equipo, dirigido por Frank Darío Kudelka, arrastra un inicio de temporada preocupante: no logró ganar en las primeras diez fechas y acumula siete derrotas. Este escenario ya había provocado la salida de la dupla técnica conformada por Sergio Gómez y Favio Orsi, y ahora golpea de lleno a la estructura dirigencial del fútbol profesional.
Mientras tanto, crecen las incógnitas sobre cómo se reordenará el manejo deportivo tras la salida de Sensini, así como el rol que tendrán otros actores vinculados al armado del plantel, como Juan José Concina.
“Unidad o descenso”
En paralelo, el clima político también suma tensión. Distintas agrupaciones opositoras convocaron a una manifestación este miércoles a las 19 en el Estadio Marcelo Bielsa, bajo el lema “unidad o descenso”.

La convocatoria es impulsada por espacios como Autoconvocados, Fuerza Leprosa, Legión Leprosa y la Agrupación Los Viejos Muchachos, que buscan expresar su preocupación por el presente del club y, al mismo tiempo, reclamar un acercamiento entre los distintos sectores.
“Newell’s por encima de todo y de todos”, expresaron en redes sociales referentes opositores, que llaman a “hacerse escuchar” en un momento crítico.
A su vez, el exdirigente Cristian D’Amico también se manifestó con dureza hacia la actual conducción, cuestionando la gestión y el manejo institucional.
Con un presente deportivo adverso, cambios en la estructura del fútbol y un clima político en ebullición, Newell’s atraviesa una de sus etapas más delicadas, con el desafío urgente de encontrar respuestas dentro y fuera de la cancha.
