Desde la Mesa de Productores Lecheros de Santa Fe alertaron sobre la situación crítica del sector. Señalan problemas financieros en los tambos, precios ajustados y dificultades en la industria
La industria lechera en la provincia de Santa Fe atraviesa un momento crítico y desde el sector productivo advierten que, si no hay cambios estructurales, incluso empresas que funcionan correctamente podrían desaparecer.
Así lo señaló Roberto Perracino, titular de la Mesa de Productores Lecheros de Santa Fe, quien analizó el panorama actual de la actividad y las dificultades que enfrentan tanto productores como industrias.
Crisis en algunas empresas del sector
En declaraciones a LT3, Perracino se refirió a la situación que atraviesan empresas como Lácteos Verónica y Sudamericana Lácteos, que actualmente enfrentan serios problemas.
“Sabemos que Verónica y otras tantas industrias son una crónica de una agonía anunciada de hace muchos años. Seguramente por políticas erráticas de las propias empresas se llega a este desenlace”, sostuvo.
No obstante, el dirigente aclaró que no toda la industria atraviesa la misma realidad y mencionó compañías que continúan invirtiendo y expandiéndose.
Entre ellas destacó los casos de Adecoagro, que está ampliando sus plantas, y Savencia Fromage & Dairy, que también avanza con inversiones para aumentar su capacidad productiva.
Un panorama “caótico” para los productores
Más allá de la situación industrial, Perracino afirmó que el mayor problema hoy está en la producción primaria, donde los tambos arrastran una fuerte crisis financiera.
Según explicó, el sector viene golpeado por tres años de sequía, lo que provocó una fuerte carga de deudas para muchos productores.
A esto se sumaron otros factores que agravaron el escenario:
- La falta de lluvias en los últimos años
- La crisis de la chicharrita, que afectó la producción de maíz
- Precios ajustados para la leche, que apenas permiten cubrir los costos diarios
“Hoy tenemos un precio muy justo, muy acostado, que te permite por ahí el día a día, pero no podés enfrentar los pagos viejos”, señaló el dirigente.
Cada vez menos tambos
Perracino también advirtió sobre la fuerte caída en la cantidad de tambos en Argentina, una tendencia que se profundiza desde hace décadas.
Según explicó, en la década del 60 el país contaba con unos 40.000 tambos, mientras que hoy no llegan a 9.000.
De mantenerse las condiciones actuales, el panorama a futuro es aún más preocupante.
“Nosotros estimamos que en los próximos 10 años podemos estar en 2.500 o 3.000 tambos, no más que eso”, advirtió.
El reclamo por políticas para ordenar la cadena
Desde Meprolsafe remarcan que el problema no es solo productivo, sino que también tiene que ver con la falta de políticas que ordenen toda la cadena láctea.
En ese sentido, Perracino sostuvo que es necesario generar reglas claras que contemplen:
- La producción primaria
- El sistema de recolección de la leche
- La industria y la comercialización
“Hay empresas que han hecho las cosas mal y lamentablemente van a desaparecer. Pero hay empresas que hacen las cosas bien y merecen seguir en la actividad. Con las condiciones actuales, eso va a ser muy difícil”, concluyó.
