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Crisis del consumo en Rosario: cambia la forma de comprar y crece la presión sobre el bolsillo


Desde el sector supermercadista advierten que desapareció la compra mensual y que los consumidores buscan ofertas constantes en un contexto económico que sigue golpeando el poder adquisitivo

La crisis del consumo se profundiza en Rosario y expone el impacto del modelo económico nacional en la vida cotidiana. La pérdida del poder adquisitivo y la dificultad para llegar a fin de mes modificaron de manera drástica los hábitos de compra, dejando atrás prácticas históricas como la compra mensual.

Así lo advirtió Sergio Cassinerio, referente de la Cámara de Supermercados de Rosario, quien señaló que “el cliente se convirtió en un buscador de oportunidades”, recorriendo distintos comercios cada pocos días en busca de ofertas.

Según explicó, este cambio responde a una realidad económica donde el ingreso ya no alcanza. “El bolsillo aprieta y la gente compra lo justo y necesario”, afirmó en diálogo con Radio UNR.

En este escenario, también empiezan a quedar en jaque las estrategias comerciales tradicionales. Cassinerio cuestionó el sistema de promociones con tarjetas de crédito, al considerar que resulta cada vez más inviable para los comercios. “En muchos casos tenemos que absorber hasta el 70% del costo del descuento, lo que implica vender a pérdida”, advirtió.

La consecuencia directa es un posible regreso al uso del efectivo y a esquemas de “precios más sinceros” en góndola, en reemplazo de las agresivas campañas de marketing que, según el sector, ya no logran sostenerse.

El panorama general muestra además un reacomodamiento en el sector: mientras grandes cadenas multinacionales enfrentan mayores dificultades por sus altos costos operativos y la caída del consumo, los supermercados locales intentan resistir apostando a la eficiencia y al fortalecimiento de proveedores regionales.

En Rosario, como en gran parte del país, el consumo sigue siendo uno de los principales termómetros de la situación económica. Y hoy, lejos de mostrar signos de recuperación, refleja una sociedad que ajusta cada vez más sus gastos frente a un contexto que continúa deteriorando los ingresos reales.