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Crece la preocupación por el empleo: cierran fábricas y denuncian más despidos en medio de la crisis económica


El cierre de una histórica empresa alimenticia en Balcarce y la denuncia por una probable pérdida de 1.600 puestos de trabajo en el sector asegurador reavivan las alarmas sobre el impacto de la recesión, la caída del consumo y la concentración económica

Las señales de deterioro del mercado laboral continúan acumulándose en distintos sectores de la economía argentina. El cierre definitivo de una histórica fábrica de papas congeladas en la ciudad bonaerense de Balcarce y la denuncia del Sindicato del Seguro por la probable pérdida de 1.600 empleos en esa actividad volvieron a poner sobre la mesa la preocupación por el futuro de las pequeñas y medianas empresas y el avance de los despidos.

En ambos casos, el denominador común es el mismo: caída del consumo, aumento de los costos, pérdida de competitividad y un escenario económico que, según empresarios y gremios, dificulta la continuidad de muchas actividades productivas.

Uno de los casos más resonantes fue el de Finca Balcarce, empresa dedicada a la producción de papas congeladas, que anunció el cierre definitivo de su planta luego de diez años de actividad.

La firma explicó que la decisión respondió al fuerte incremento de los costos operativos, la pérdida de competitividad y el desplome de las ventas. El cierre dejó sin empleo a unas 50 personas y generó preocupación en la economía de Balcarce, donde la empresa abastecía al mercado interno con producción propia.

Desde la compañía señalaron que evaluaron distintas alternativas para sostener la actividad, aunque finalmente concluyeron que el contexto económico hizo inviable la continuidad del proyecto.

La situación se suma a una serie de dificultades que atraviesan distintas industrias manufactureras y alimenticias, afectadas por el freno del consumo interno y la incertidumbre económica.

Alerta en el sector asegurador

Al mismo tiempo, el Sindicato del Seguro lanzó una fuerte campaña para denunciar el impacto laboral que atraviesa la actividad.

Según datos oficiales de la Superintendencia de Seguros de la Nación, el sector perdió 1.600 puestos de trabajo, una cifra que el gremio calificó como «alarmante».

La organización que conduce Jorge Sola sostuvo que la reducción del empleo equivale al cierre de nueve compañías aseguradoras medianas y cuestionó las políticas económicas del Gobierno nacional.

«Modernizar no es destruir empleo. Si hay menos trabajo, no hay modernización: es retroceso», expresaron desde el sindicato, al rechazar los argumentos que atribuyen los despidos a procesos de digitalización o incorporación de nuevas tecnologías.

Además, advirtieron que detrás de las cifras existen miles de familias afectadas por la pérdida de ingresos.

El temor por una mayor concentración económica

Más allá de pertenecer a sectores completamente distintos, ambos casos reflejan un fenómeno que empresarios, comerciantes y gremios vienen advirtiendo desde hace meses: mientras las pequeñas y medianas empresas enfrentan crecientes dificultades para sostenerse, las grandes compañías cuentan con mayor espalda financiera para resistir el escenario.

El cierre de pymes, sostienen distintos referentes económicos, termina favoreciendo un proceso de concentración del mercado en pocas manos.

Con ventas que no logran recuperarse y costos que continúan elevados, la incertidumbre sobre el empleo sigue creciendo en distintos rubros productivos del país, mientras aumentan las advertencias sobre nuevos cierres, despidos y una recuperación que todavía no logra llegar a buena parte de la economía real.