Policiales

Confirman la condena contra un cura santafesino por abuso sexual de menores


Néstor Monzón fue condenado el 18 de diciembre del año pasado por abuso sexual gravemente ultrajante, calificado por ser ministro de un culto religioso. Cometió los ataques en una parroquia de Reconquista

La Cámara de Apelación de la ciudad santafesina de Vera confirmó la pena a 16 años de cárcel dispuesta en diciembre pasado por un tribunal de Reconquista al cura Néstor Monzón, a quien halló culpable del abuso sexual gravemente ultrajante en perjuicio de dos menores de edad.

El fallo, fechado ayer en la ciudad de Vera, fue rubricado por José Antonio Mántaras, Eduardo Bernacchia y Jorge Alberto Andrés, quienes no hicieron lugar al recurso de apelación interpuesto por la defensa del cura, quien el 18 de diciembre del año pasado fue condenado por abuso sexual gravemente ultrajante, calificado por ser ministro de un culto religioso.

Monzón concretó los ataques cuando estaba al frente de la parroquia María Madre de Dios de la ciudad de Reconquista, situada 320 kilómetros al norte de la capital provincial.

En un fallo de 86 carillas, los camaristas dieron intervención al Ministerio Público de la Acusación (MPA) para que investigue los eventuales delitos de falso testimonio de María Pena y Amelia Nilda Florentín, ambas testigos favorables al sacerdote, y la “aludida tentativa de fraude procesal cometida por la defensa al introducir como elemento probatorio material de video supuestamente editado”.

Monzón, de 52 años, fue condenado por el tribunal integrado por los jueces Claudia Bressán, Santiago Banegas y Martín Gauna Chapero por los abusos cometidos contra una niña que tenía tres años al momento de los abusos y contra un niño tenía poco más de un año.

El cura está preso en la cárcel de Santa Felicia desde el 20 de diciembre de 2019, luego de que la jueza Norma Senn le impuso la prisión preventiva debido a que de lo contrario hubiera seguido en libertad hasta que la sentencia quedara firme.

Además del proceso penal, Monzón fue expulsado como clérigo por el Vaticano a través de un proceso canónico, situación informada por el Obispado de Reconquista a inicios de este año.

La denuncia que inició las actuaciones fue radicada el 23 de diciembre de 2015 por la madre de la niña abusada, que pertenece a una familia cercana a la parroquia donde se desempeñaba Monzón y que solía colaborar allí.

La víctima, que es prima del niño involucrado en la denuncia, contó los abusos del cura en Cámara Gesell y voceros del caso señalaron que siempre mantuvo sus dichos y que fueron coherentes.

Los familiares del niño, que por consejo del equipo de psicólogos del Poder Judicial no fue sometido a la Cámara Gesell, realizaron la denuncia algunos meses después.

Al momento de los hechos Monzón era párroco en María Madre de Dios y vicepresidente de Cáritas Reconquista, entre otros cargos y responsabilidades.