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Central campeón de la Conmebol: de lo impensado a una hazaña histórica


Un equipo lleno de ilusión que llegó hasta la fase final. Un golpe duro que casi termina con todo y un plantel que nunca se dio por vencido

Un equipo lleno de ilusión que llegó hasta la fase final. Un golpe duro que casi termina con todo y un plantel que nunca se dio por vencido

El 19 de diciembre de 1995 Central obtuvo su primer y hasta ahora único título internacional: la Copa Conmebol 1995. Este representó el primer campeonato internacional conseguido por un equipo del interior. Además tuvo una definición vibrante y nunca antes vista en una final: Central logró revertir un 0-4 en la ida, para luego coronarse en los penales.​ Nuevamente Ángel Tulio Zof condujo al canalla al éxito.

La clasificación

Central logró clasificar a esta copa gracias a la buena campaña realizada durante la temporada 1994/95 en la Primera División del fútbol argentino. El equipo era conducido por Pedro Marchetta, y había logrado un gran rendimiento futbolístico, utilizando muchos juveniles y dejando como base un mediocampo con gran generación de fútbol. A mediados de 1995 Don Ángel se hizo cargo nuevamente de la conducción del equipo, al que logró darle aún un mayor nivel, a pesar del cambio de dos jugadores de esa línea media (se habían ido Roberto Molina y Kily González), pero con el agregado de la llegada de un futbolista excelso: el uruguayo Rubén Da Silva.

El equipo de Rosario Central, en la temporada 1994/95

El arco fue ocupado por Tito Bonano, quedando el mismo a cargo de Abbondanzieri en el torneo local; los marcadores centrales eran dos juveniles que contaban con cierta experiencia: Carbonari y Lussenhoff; las puntas de la defensa eran ocupadas por Pastilla Ordóñez y un debutante absoluto, Patricio Graff, quien terminó imponiéndose por sobre el peruano Percy Olivares; el mediocampo contaba con el extraordinario Negro Palma jugando en una posición de volante central; esto no significaba que recayera sobre el la responsabilidad de marcar, sino que el equipo mantenía la posesión de la pelota la mayor parte del encuentro; cuando era necesario ingresaba Cristian Daniele para compensar el juego. El resto de esta línea la ocupaban tres jugadores de gran pie y de juego muy ofensivo: Coudet, Gordillo y Vitamina Sánchez. La delantera la conformaban Da Silva y un juvenil que tenía sus primeras participaciones, Martín Cardetti.​ Además del título, Central consagraría a dos de sus jugadores como goleadores del torneo: Horacio Carbonari y Rubén Da Silva con 4 tantos cada uno.

El comienzo

La primera parada en la copa fue Defensor Sporting. En el equipo uruguayo jugaba Jorge Da Silva, hermano mayor e ídolo del Polillita. Defensor eligió oficiar de local en el Campus de Maldonado. Allí fue Central, y en un partido donde fue claramente superior a su rival, lo derrotó 3-1. En el encuentro revancha lo volvió a vencer 2-1 y pasó a cuartos de final.

 

Cuartos de final 

El rival en esta ocasión fue Cobreloa de Chile, quien venía de eliminar a Ciclista Lima remontando un 1-4, ganándole 7-2 en Calama. El encuentro inicial se disputó en el Gigante de Arroyito, y luego de dominar todo el encuentro sin poder convertir, en el último tramo del partido llegaron los goles con los que Central ganó 2-0. El entrenador de Cobreloa salió inexplicablemente festejando desde su banco; en declaraciones posteriores dijo que la ventaja conseguida por Central era insuficiente y que lo darían vuelta con facilidad. La revancha tendría un final distinto. Luego de un tortuoso viaje (muchos de los gastos en todos los encuentros como visitante fueron sufragados por los propios jugadores), Central se presentó en el Estadio Municipal de Calama, donde el local ostentaba un largo invicto por torneos internacionales. El canalla impuso su mejor juego y con una magnífica actuación del Negro Palma ganó claramente 3-1. Atrás quedó el fantasma de jugar en el desierto.

Las semifinales

Las semifinales fueron ante un equipo paraguayo, Atlético Colegiales. Nuevamente Central marcó superioridad ante el rival de turno, y lo venció 2-0 en Rosario y 3-1 en el Estadio Defensores del Chaco. En la final esperaba esta vez un rival brasileño, Atlético Mineiro.

Las finales

El partido de ida: derrota 0-4 casi irreversible en el Mineirao

La presentación canalla nada tuvo que ver con el mal resultado obtenido. El equipo de Zof había desarrollado un juego ofensivo, con constante presión en el mediocampo y llegadas al arco rival. Pero entre aciertos de Mineiro y desaciertos arbitrales, el partido derivó en el catastrófico resultado de 4-0. El elenco rosarino retornó con la moral por el piso a su hotel, donde fue recibido por el grupo de hinchas que habían viajado a Belo Horizonte. Estos recibieron al equipo con aplausos y cánticos de aliento, gestándose entre los jugadores y el cuerpo técnico la idea de que el mal resultado se podía revertir.

El partido revancha: la hazaña canalla y la obtención del título

El partido de vuelta se disputó nada menos que el 19 de diciembre, fecha mítica para la parcialidad canalla, ya que en esa fecha de 1971 tuvo lugar la Palomita de Poy, gol con el que Central eliminó a Newell’s en el Nacional 1971 en la semifinal, consagrándose posteriormente por primera vez como campeón de Primera de AFA. La hinchada de Rosario Central llenó las tribunas del Gigante a pesar del mal resultado en Brasil, y su fervor se tradujo en un impulso anímico para los jugadores.

El público canalla colmó el Gigante pese al mal resultado en la primera final

Central salió a la cancha avasallando a su rival abriendo el marcador por intermedio de Da Silva, tras jugada de Ordóñez. Sobre el final del primer tiempo llegaría el 2-0 con un increíble gol de tiro libre de Petaco Carbonari, que venció con la potencia del remate la resistencia de Taffarel. Un minuto más tarde, Da Silva cede para Cardetti, que remata de zurda para convertir el 3-0. El segundo tiempo fue diferente. Atlético Mineiro ajustó las marcas en el mediocampo y fue anulando las posibilidades de creación del conjunto canalla. Cerca del final cuando parecía que la ilusión se esfumaba, llegó un centro más del eterno Palma para que Carbonari se erigiera en la figura de la noche y de cabeza conquistara el 4-0 necesario para forzar los penales.

En el arco rival se encontraba Cláudio Taffarel, quien había sido la figura en la definición por penales en la final del Mundial de EEUU 1994, dándole el título a su seleccionado. La serie se inició con la ejecución de parte de Mineiro. Dorival y Leandro Tavares marraron sus penales, mientras que Palma y Pobersnik adelantaron a Central en el marcador. El tercer penal para Mineiro fue convertido y Carbonari no falló. El cuarto remate para Central lo recibía a Central ganador 3-2, y Taffarel contuvo el remate de Colusso. Empató Euller y la responsabilidad del último penal recayó en Rubén Da Silva, uno de los jugadores de mayor jerarquía. El Polillita remató con pierna derecha cruzado al ángulo superior del arco defendido por Taffarel y selló la hazaña canalla, logrando revertir un 0-4 en una final de un torneo internacional, algo nunca antes visto.