La abuela de la adolescente denunció una “negligencia bárbara” del Estado tras confirmarse que Luna murió atropellada el 24 de diciembre mientras era intensamente buscada. Desde el gobierno provincial reconocieron que debe investigarse cómo falló el proceso de identificación del cuerpo
El caso de Luna Zárate sigue generando conmoción y fuertes cuestionamientos. Este jueves, en la puerta del cementerio La Piedad, familiares de la adolescente reclamaron justicia y denunciaron graves irregularidades en el accionar estatal, luego de confirmarse que la joven había fallecido hace más de un mes tras ser atropellada, mientras su entorno la buscaba desesperadamente.
Marisol, abuela de Luna, expresó su dolor y su indignación por lo ocurrido. “La quería encontrar, pero viva. Es una negligencia bárbara”, sostuvo entre lágrimas, y relató que recién después de acudir a los medios de comunicación para pedir ayuda, fue convocada a reconocer el cuerpo de su nieta en el Instituto Médico Legal (IML). “La tuvieron un mes y una semana ahí”, remarcó.
La mujer pidió que se esclarezcan varios puntos clave del caso: por qué Luna se encontraba en la zona de Avellaneda y Circunvalación al momento del siniestro vial, quién fue la última persona que la vio con vida y por qué no se logró vincular el cuerpo NN con la búsqueda de paradero que la familia había iniciado días después de su desaparición.
Según se informó, Luna había salido de su casa el 23 de diciembre. En la madrugada del 24 fue embestida por un Ford Focus cuando cruzaba Circunvalación a la altura de Avellaneda. El conductor, un hombre de 37 años, permaneció en el lugar y fue sometido a pruebas de alcoholemia y alcoholuria, que dieron resultado negativo. La causa fue caratulada como homicidio culposo, aunque hasta el momento no se formalizó ninguna imputación.
La adolescente fue trasladada al hospital Heca en estado crítico por una ambulancia privada, pero sin documentación. Además, una presunción inicial sobre una mayor edad dificultó aún más su identificación, lo que derivó en que su cuerpo permaneciera en el IML sin ser reconocido durante más de un mes.
Ante el impacto público del caso, el ministro de Seguridad provincial, Pablo Cococcioni, señaló que es necesario investigar todo el procedimiento de búsqueda e identificación. “Tiene que haber una explicación por la cual no se había podido identificar de inmediato el cuerpo y vincularlo con la persona que estaba siendo buscada”, afirmó.
El funcionario indicó que existen datos preliminares que señalan que la denuncia de paradero se habría realizado una semana después de la desaparición y que el fallecimiento ocurrió pocos días después, pero subrayó que será la Fiscalía la encargada de reconstruir el recorrido completo del caso. “Hay que esperar y darle a la familia una respuesta concreta basada en la evidencia”, sostuvo.
Mientras avanzan las actuaciones judiciales, la familia de Luna exige que se determinen responsabilidades y que situaciones como esta no vuelvan a repetirse. El reclamo apunta tanto a esclarecer las circunstancias de la muerte como a explicar por qué el sistema no logró advertir, durante más de un mes, que la adolescente buscada y el cuerpo NN pertenecían a la misma persona.
