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«Capacidad existente no usada»: 120 laboratorios del Sur Global pueden producir vacunas anticovid


Un informe demuestra que más de 100 empresas en Sudamérica, África y Asia pueden producir vacunas contra el coronavirus, pero no lo tienen permitido

Por Camil Straschnoy – Télam

Expertos de organizaciones humanitarias identificaron unos 120 laboratorios en el Sur Global, incluyendo Argentina, con «conocimientos técnicos y estándares de calidad» para empezar a producir en unos tres meses las vacunas contra la Covid-19 de ARN mensajero (ARNm), como las de Pfizer y Moderna, lo que demuestra que «hay una gran capacidad existente no utilizada» en la lucha contra la pandemia.

El trabajo realizado por dos especialistas de Médicos Sin Fronteras (MSF) y la organización AccessIbsa y presentado esta semana parte de identificar la enorme brecha de desigualdad actual en la distribución de dosis: el 74% fueron destinadas a países de ingresos altos y medios altos frente al 1% que llegó a los de ingresos bajos.

Esa desigualdad «empeorará con la variante Ómicron, y el aumento de la demanda para inyecciones de refuerzo» en aquellas naciones que ya cuentan con más stock, según los investigadores.

Ante este cuadro de situación, los autores concluyeron que se necesita aumentar la producción y «la forma más efectiva de hacerlo es diversificando geográficamente y expandiendo la fabricación de vacunas de ARNm», la tecnología que usan las desarrolladas por Pfizer/BioNtech y Moderna.

Al contrario de lo que argumentan esas grandes farmacéuticas, la investigación concluyó que estos inoculantes de nueva generación son más fáciles de replicar: mientras las tradicionales, como las de virus inactivo (Sinopharm por ejemplo) requieren procesos complejos como el cultivo de células. Esta plataforma innovadora se basa en un procedimiento bioquímico, un ARNm genéticamente modificado que le enseña a las células a generar una proteína que desencadena una respuesta inmune al virus.

En la práctica esto se observa en que el laboratorio Rovi de España, que se dedica a medicamentos estériles inyectables y sin experiencia en la producción de drogas biológicas ni vacunas, firmó durante la pandemia un acuerdo con Moderna para fabricar su fármaco anticovid.

Basados en esa misma lógica, el trabajo identifica las empresas del Sur Global que también se dedican a las drogas estériles inyectables, tienen el mismo perfil técnico y además recibieron certificados de calidad por parte de agencias y organizaciones sanitarias reconocidas como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) o la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA).

«Nuestro informe muestra que más de 100 empresas en Asia, África y América Latina tienen los requisitos técnicos y los estándares de calidad para producir las vacunas de ARNm. Claramente, hay una gran cantidad de capacidad existente no utilizada en el mundo», afirmó en declaraciones a Télam Achal Prabhala, investigador indio y coordinador del proyecto AccessIbsa, organización que promueve el acceso a medicamentos en India, Brasil y Sudáfrica,.

«Para que esto ocurra queremos que Pfizer/BioNtech y Moderna otorguen licencias a estas empresas y les den una completa transferencia de tecnología. Esto es algo que pueden hacer hoy, y no necesitan esperar nada más, ni siquiera la propuesta de exención de la propiedad intelectual», añadió en referencia al debate frenado desde hace más de un año frenado en la Organización Mundial del Comercio (OMC).

De obtener la receta y el permiso para fabricar el suero, estos laboratorios del Sur Global podrían comenzar a producir vacunas contra la Covid-19 en tres a seis meses, aseguró.

Entre las 120 empresas identificadas que podrían ayudar a combatir la pandemia hay 55 de India, el principal exportador de inmunizantes del mundo, como también de Corea del Sur, Vietnam y China, entre otras naciones asiáticas.

También se encontraron farmacéuticas que cumplen los criterios en Egipto, Túnez, Senegal, Marruecos y Sudáfrica, que de obtener el permiso y la transferencia de tecnología podrían distribuir inoculantes en África, el continente con menor tasa de protección contra el coronavirus.

En América Latina se identificaron seis laboratorios con sedes en Brasil, Cuba, Chile y Argentina, donde se destacó a Eriochem, con sede central en Entre Ríos y productor de medicamentos oncológicos que se exportan a cuatro continentes.

«Esta es una lista confeccionada de manera muy selectiva con empresas que tienen un historial impecable de entregar exactamente el mismo tipo de productos, como por ejemplo vacunas contra la neumonía, en Estados Unidos, Europa o los países miembro de la OMS. No existe forma de cuestionar la integridad, la habilidad y la capacidad de estas empresas», explicó Prabhala y precisó que para el informe hablaron con varios de los laboratorios seleccionados.

«A estas empresas se les hizo una serie de preguntas técnicas sobre su conocimiento del proceso de fabricación de ARNm, su capacidad para acceder al financiamiento requerido y su capacidad para poder satisfacer las demandas de recursos humanos y de la cadena de suministro que implica el proceso, a lo que todas respondieron de forma afirmativa», agregó.