El presidente de la entidad, el rosarino Ricardo Diab, entregó al pontífice un documento con la situación del sector y cinco propuestas para impulsar la producción, el empleo y la inversión
El presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), el rosarino Ricardo Diab, llevó al Vaticano las preocupaciones del sector pyme argentino. Durante una audiencia general encabezada por el papa León XIV, el dirigente le entregó al pontífice un documento en el que la entidad describe la situación de las pequeñas y medianas empresas y plantea una agenda de cinco compromisos para transformar la estabilidad económica en mayor producción y empleo.
El escrito reconoce algunos de los cambios que, según Came, se produjeron durante los últimos años: mayor estabilidad, previsibilidad, una reducción de la inflación y una economía más abierta a nuevos mercados.
Pero la entidad empresaria advierte que esos avances todavía no alcanzan para garantizar una recuperación sostenida de las pymes. Entre los principales obstáculos menciona la debilidad del consumo interno, la presión impositiva en los distintos niveles del Estado, las dificultades para acceder al crédito y los elevados costos operativos.

Los cinco compromisos que planteó Came
Frente a ese escenario, Came propuso conformar una mesa plural y federal que permita trabajar sobre cinco ejes.
El primero es la formalización laboral, con una simplificación y coordinación de las obligaciones que permita ampliar la cantidad de empresas y trabajadores registrados.
El segundo apunta a la capacitación, mediante una articulación entre empresas, sindicatos, universidades e Iglesia para desarrollar nuevas habilidades y mejorar la formación laboral.
El tercer compromiso está relacionado con el financiamiento. La entidad plantea orientar las herramientas crediticias hacia la inversión productiva, la innovación y el acceso de las pequeñas empresas a sus primeros mercados de exportación.
El cuarto eje es el desarrollo territorial, con especial atención a las economías regionales y a la infraestructura necesaria para que las distintas cadenas productivas puedan agregar valor en origen.
Finalmente, Came propone fortalecer el diálogo social, mediante encuentros periódicos entre los distintos sectores, con información y datos que permitan discutir políticas públicas orientadas al bien común.
“No pedimos privilegios”
Después de la audiencia, Diab destacó el mensaje social de la Iglesia y sostuvo que las pequeñas y medianas empresas necesitan condiciones que les permitan sostener su actividad.
“Las pymes somos la voz federal de la producción nacional. No pedimos privilegios: necesitamos reglas claras, acceso razonable al financiamiento y condiciones que nos permitan competir en igualdad de condiciones”, afirmó el titular de Came.
El dirigente también expresó la adhesión de la entidad a la encíclica papal Magnífica Humanitas.

El vínculo con la Iglesia y el reclamo empresario
Came reúne a 1.491 federaciones, cámaras, centros y uniones empresarias de las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires.
El encuentro con León XIV se produjo en el marco de la agenda que la entidad busca profundizar con la Iglesia y con los distintos niveles del Estado. El objetivo planteado por la organización empresaria es que la estabilidad macroeconómica pueda traducirse en mayor actividad, inversión, producción y empleo formal para las pequeñas y medianas empresas de todo el país.
