El paseo comercial registró una baja del 2% en ventas durante el primer mes del año. Comerciantes esperan que el inicio del ciclo lectivo reactive el consumo en un contexto nacional complejo
Tras un enero con números en rojo, el paseo comercial de calle San Luis pone sus expectativas en febrero y en el movimiento que genera el comienzo de clases. En un escenario económico atravesado por la retracción del consumo y la pérdida de poder adquisitivo, comerciantes rosarinos confían en que la demanda de útiles, mochilas e indumentaria escolar permita recuperar terreno.
Según explicó Guillermo Gulam, presidente del paseo comercial Calle San Luis, el primer mes del año cerró con una retracción del 2% en la venta promedio. “Se notó la falta de público, primero por el período de vacaciones y, además, por el calor excesivo que tuvimos, que alejó a los consumidores de las calles”, señaló en declaraciones a La Capital.
Un contexto nacional adverso
La caída local se inscribe en un panorama más amplio. De acuerdo con el relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), las ventas minoristas pyme medidas en cantidades descendieron 2,5% interanual en enero, y 20 de los 21 rubros relevados mostraron bajas en comparación con el mismo mes del año anterior.
En ese marco, desde el sector comercial advierten que el deterioro del poder de compra y la incertidumbre económica impactan directamente en la actividad cotidiana, sobre todo en los pequeños y medianos comercios que sostienen empleo y movimiento en los barrios.
La vuelta a clases, clave para febrero
Febrero aparece como un mes estratégico. “Todavía no tenemos estadísticas cerradas, pero ya estamos notando un inicio de actividad comercial, sobre todo por el tema escolar”, indicó Gulam. En el paseo conviven librerías, zapaterías, casas de mochilas y locales de indumentaria, lo que convierte a San Luis en un punto fuerte para el armado del kit escolar.
“Tenemos todo lo que se necesita para el armado escolar”, remarcó el dirigente, que destacó además la amplitud de los locales y la variedad de productos como factores que permiten sostener competitividad.
En cuanto a los precios, precisó que la indumentaria registra incrementos anuales cercanos al 10%, mientras que en librería las subas rondan el 25%. Aun así, desde el sector consideran que los valores siguen siendo competitivos frente a otras opciones comerciales.
Más importados y nuevo perfil de cliente
Otro dato que asoma en el escenario actual es el impacto de la apertura de importaciones en algunos rubros. “Creció mucho la importación, aunque en indumentaria es mayormente todo nacional, salvo las camperas de abrigo, donde sí está entrando bastante importado. También se nota más importado en bolsos y mochilas”, detalló Gulam.
Al mismo tiempo, el paseo vuelve a mostrar un comportamiento anticíclico. “Cuando el consumo está caído, la gente suele venir más a comprar barato”, explicó. Según describió, comenzó a verse un nuevo perfil de consumidor que antes no frecuentaba la zona y que ahora prioriza ofertas y promociones.
Optimismo en medio de la incertidumbre
En un contexto económico que sigue generando preocupación en el comercio local, la vuelta a clases aparece como una oportunidad concreta para dinamizar la actividad. “Las señales que nos dan esperanza son, sobre todo, que estamos muy competitivos”, afirmó Gulam.
El dirigente también destacó la baja cantidad de locales vacíos en el paseo, un indicador que consideran positivo dentro del panorama actual. “Siempre debemos tener optimismo y ganas de seguir adelante. No podemos parar la rueda por toda nuestra gente con la que trabajamos juntos. En calle San Luis hay muy pocos locales vacíos y se alquilan enseguida. Quiere decir que estamos bien”, concluyó.
Así, mientras el consumo sigue mostrando signos de fragilidad a nivel nacional, en Rosario el comercio minorista apuesta a la educación y a la búsqueda de precios accesibles como motores para sostener la actividad y el empleo en uno de los paseos más tradicionales de la ciudad.
