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Belén venció barreras y será la primera piloto con capacidades diferentes de Latinoamérica


Ella es una joven porteña de 25 años que se propuso competir en el automovilismo deportivo y, luego de mucho trabajo, está a nada de poner primera

Por Gonzalo Santamaría

Se acomodan los autos. Los motores comienzan a rugir. La tensión crece y crece. Y no es para menos: un buen arranque puede definir una carrera. La bandera a cuadros está a punto de flamear y dar comienzo a un sinfín de vueltas que atrae a miles de argentinos a lo largo y a lo ancho del país. Todo esto es el producto de semanas, meses y años cargados de trabajo: entrenar, armar el vehículo, buscar sponsors y estudiar la pista. Dedicación. En este punto se encuentra Belén Ameijenda, una porteña de 25 años que busca ser la primera piloto mujer con capacidades diferentes en Latinoamérica.

Nació en la Capital Federal y desde muy pequeña encontró la pasión por el automovilismo. «Recuerdo que a los 4 o 5 años veía automovilismo en casa. Siempre me atrapó y siempre quise ser piloto, o al menos intentarlo», manifestó en diálogo con CLG. Cuenta la joven que desde temprana edad fue diagnosticada con Mielomeningocele, más conocida como Espina Bífida, e Hidrocefalia, un aumento anormal de la cabeza.

«A pesar de esto, supe y pude salir adelante, y es hasta el día de hoy que mis médicos me catalogan como un ‘caso aparte’, ya que mi afección no responde a lo que dicen los libros de medicina. La única secuela que me quedó es la falta de musculatura en mi tren inferior, motivo por el cual uso bastones para caminar. La Hidrocefalia cedió minutos antes de que tuvieran que operarme», describe la propia Belén en su blogspot donde, además, toca temas relacionados con capacidades diferentes y deportes como equitación y natación, que fueron de gran ayuda para su tratamiento.

Ameijende charló con este medio y repasó el camino que hoy la lleva a estar a punto de salir a pista y convertirse en la primera mujer piloto con capacidades diferentes de Argentina y Latinoamérica. «No era algo que iba a buscar, pero siempre ese deseo estaba», manifestó.

Ese deseo latente parecía un poco lejano por su condición, aunque no quiso distanciarse mucho y decidió estudiar periodismo deportivo, lo que la llevó a estar en algunos eventos automovilisticos en 2019. En un recorrido por los boxes del Autódromo Roberto Mouras de La Plata conoció a Juan María «Gatito» Nimo, quien sufrió un accidente a los 18 años en motocross que le provocó una lesión medular y le dejó las extremidades inferiores inmovilizadas. Sin embargo, nunca se rindió y continuó su sueño de seguir en el camino de los fierros. En esa misma sintonía estaba Belén y en el neuquino encontró su inspiración, «porque no es lo mismo una persona que lo vive. Todas las miradas son validas, pero quien tiene una discapacidad como él, entiende mejor».

Llegó entusiasmada. Habló con familiares y amigos. La idea le rondaba en la cabeza más fuerte que nunca. Ya se veía conduciendo y quemado caucho. Y por su empuje característico comenzó a formar el proyecto siempre pensando que «no era imposible», ya que el caso de Nimo es uno, pero hay varios más compitiendo. La particularidad de Belén es que busca ser la primera mujer del continente. «Es una novedad porque hasta el momento era desconocido, obviamente hubo dudas de mi parte y cuando decidí emprender este camino me hicieron los estudios correspondientes», contó. Ella había puesto su mirada en la Formula 1100 Bonaerense, que es una categoría zonal de la provincia de Buenos Aires, pero luego de una reunión con dirigentes del automovilismo se llegó a la conclusión de que lo más importante era resguardar la salud y seguridad de Ameijenda, y por eso se optó por la categoría con techo de la Monomarca Fiat, que utiliza modelos de Fiat Uno para competir.

 

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Luego de una campaña solidaria logró conseguir el auto, lo adaptó y ahora espera ansiosa «poder probarlo en pista», ya que la pandemia cerró los autódromos de todo el país. La campaña para recaudar fondos sigue adelante debido a los grandes gastos que debe afrontar Belén para cumplir definitivamente su sueño. Para colaborar se puede hacer una transferencia bancaria con el alias BeluAmei o contactarla a través de Instagram, donde muestra el paso a paso de su proyecto y toca temas de capacidades diferentes. También a través de Mercado Pago con el mail: belu_amei@hotmail.com.»Sé el momento dramático que estamos pasando, pero lo mínimo que quieran aportar está bien», sostuvo.

Belén completa la planilla a la asociación argentina de volantes para presentar los estudios obligatorios

Se subió por primera vez a un auto a los 17. Era un Peugeot 207 color negro que quedará en su memoria. Los primeros metros no fueron fáciles, pero aún más complejo fue llegar hasta ahí. «Aprender a manejar fue una odisea porque lamentablemente a pesar de tener una ley, no hay escuelas de manejo adaptadas, así que una persona que tiene un impedimento físico se ve obligada a comprar su auto, adaptarlo y recién ahí a aprender. Esa fue una de las primeras barreras que nos encontramos en el camino y aún me llegan mensajes de decenas de personas que les pasa lo mismo», apuntó.

Para Ameijenda el auto fue una independencia total. Ya no tenía que depender de alguien que la lleve o la pase a buscar. Hoy se mueve con libertad y autonomía. Hoy espera para poner primera y cumplir el primero de sus sueños.

Muchas veces los tiempos que maneja el automovilismo van dos marchas atrás de los que quieren los que toman el volante. Si bien la fecha de debut no está clara, Belén sabe que tiene que «valorar el día a día y los pasos, por más grandes o más chicos que sean, que da el equipo».

Belén con Facundo Ardusso

«Era un proyecto que se podía dar o no, nunca pensé cuando. Si vos me preguntabas cuatro años atrás, no me veía. Pero con esfuerzo, dedicación y profesionalismo, todo llega. Trato de hacer todo de la forma más profesional posible para poder demostrar que todo con esfuerzo llega y que piloto no se es sólo los fines de semana, sino todos los días«, concluyó la futura primera piloto latinoamericana con capacidades diferentes.

El automovilismo le dio muchas amistades: el ya nombrado «Gatito» Nimo es uno de ellos, Enzo Torres, de la Fórmula 3 Metro, y Lautaro Cabello, piloto platense que supo disputar el TC Pista Mouras, son otros. Destacó la «humildad extrema» del santafesino Facundo Ardusso y reconoce contacto frecuente con Ianina Zanazzi, referente femenino del automovilismo.

Belén con Agustín Canapino

En su posición como futura piloto y con sus conocimientos, se animó a analizar el automovilismo nacional. No dudó en catalogarlo con un «nivel de competencia altísimo y con grandes pilotos», pero se centró en la oportunidad de igualar derechos que se vienen dando en los últimos años. «La mujer dentro del automovilismo hoy en día puede elegir en la categoría que quiere estar y tiene la posibilidad de competir de igual a igual. Antes sólo había Copa de Damas, pero por suerte el automovilismo ayuda e incentiva a la inclusión de la mujer».

«Con mi caso siguen apoyando a la inclusión y muchos piensan que es un riesgo para la persona con discapacidad, sin embargo para que yo pueda correr hay un cuerpo médico por detrás que analiza caso por caso», cerró.