Llevaron el reclamo al Concejo Municipal y denuncian ruidos, cortes y uso “abusivo” del espacio público en uno de los barrios más concurridos de la ciudad
Vecinos de barrio Pichincha encendieron la alarma por el crecimiento de ferias y eventos en la zona de Jujuy al 2200 y trasladaron su reclamo al Concejo Municipal de Rosario, donde participaron de la Comisión de Producción y Promoción del Empleo.
Durante la reunión, residentes del sector expusieron una serie de conflictos que —según señalaron— se fueron agravando con el tiempo. Lo que comenzó como eventos ocasionales, aseguraron, hoy se transformó en una actividad frecuente que impacta de lleno en la vida cotidiana del barrio.
Ruidos, cortes y conflictos cotidianos
Entre los principales problemas mencionados aparecen los cortes de tránsito, desvíos del transporte público, ruidos molestos y una ocupación intensiva del espacio público.
Los vecinos calificaron la situación como un uso “abusivo y sostenido” con fines comerciales en una zona densamente poblada. También advirtieron sobre la presencia de música en vivo, consumo de alcohol y eventos masivos que se extienden incluso en horarios de descanso.
Además, remarcaron consecuencias en la higiene urbana, la accesibilidad y la convivencia general en el barrio.
Falta de diálogo y reclamo de alternativas
Otro de los ejes del planteo fue la falta de comunicación con las productoras organizadoras. Según denunciaron, en muchos casos se enteran de las ferias a través de redes sociales, sin instancias previas de consulta ni aviso formal.
Incluso señalaron situaciones de destrato, lo que profundiza el malestar entre quienes viven en la zona.
Como alternativa, propusieron trasladar este tipo de actividades a espacios más adecuados, como predios específicos o lugares con infraestructura preparada para eventos, que permitan evitar el impacto directo en áreas residenciales.
Rechazo a la peatonalización
En paralelo, los vecinos manifestaron su rechazo a la posible peatonalización de la cuadra, al considerar que podría agravar los problemas existentes.
En ese sentido, advirtieron sobre un “avance progresivo” sobre el uso del espacio público y plantearon que existe un conflicto concreto entre el desarrollo de actividades comerciales y el derecho al descanso y la vida cotidiana de quienes habitan el barrio.
El debate ahora quedó instalado en el Concejo Municipal de Rosario, donde se deberá analizar cómo equilibrar el impulso a la actividad cultural y comercial con las demandas de los vecinos en una de las zonas más dinámicas de Rosario.
