El tradicional ritual rojinegro cumplió 30 años y volvió a reunir a una multitud en el estadio Marcelo Bielsa. El plantel salió al campo de juego y recibió el respaldo de los hinchas
Newell’s volvió a vivir una de esas jornadas que forman parte de la identidad de su hinchada. Este jueves, el Coloso Marcelo Bielsa fue escenario de una nueva edición del tradicional banderazo rojinegro, un ritual que cumplió 30 años y que se convirtió en una de las principales expresiones de apoyo al equipo en la previa de cada clásico rosarino.
La convocatoria comenzó a las 17, cuando se habilitaron los accesos al estadio. Poco después de las 18.30, el plantel de Primera División apareció sobre el campo de juego y recibió el afecto de los miles de hinchas que se concentraron en la Popular Lionel Messi, conocida como Palomar.
La jornada tuvo lugar a apenas tres días del esperado enfrentamiento ante Rosario Central, que se disputará este domingo desde las 14.45 en el Gigante de Arroyito. De esta manera, los simpatizantes leprosos protagonizaron una de las últimas grandes demostraciones de apoyo antes del partido más importante del calendario rosarino.

Un ritual que ya lleva tres décadas
El banderazo de Newell’s cumplió este año 30 años desde aquella primera convocatoria que con el paso del tiempo se transformó en una tradición inseparable de la previa de los clásicos.
Banderas, camisetas y el acompañamiento de miles de personas volvieron a darle color al estadio del Parque Independencia, en una ceremonia que se repite año tras año y que tiene como principal objetivo transmitirle al plantel el respaldo de la hinchada antes del partido ante Central.
Para esta edición estuvieron habilitadas la Popular Lionel Messi y la Platea Este, ubicada en el sector del Museo.
En cambio, la Tribuna Diego Armando Maradona, ubicada del lado del Hipódromo, permaneció cerrada de manera excepcional debido a los trabajos vinculados con la organización de los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.

Acceso libre para toda la hinchada
Una de las características de la convocatoria fue que el ingreso al Coloso no estuvo reservado exclusivamente para los socios del club. La actividad fue abierta tanto para socios y socias como para hinchas que no cuentan con esa condición.
Con el equipo ya sobre el terreno de juego, la multitud rojinegra hizo sentir su presencia y acompañó a los futbolistas en la cuenta regresiva hacia el clásico.
Ahora, el plantel tendrá por delante las últimas horas de preparación antes de visitar a Central este domingo. El banderazo quedó como la postal de una hinchada que, una vez más, se hizo presente para acompañar a su equipo en la previa del gran partido de la ciudad.




