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Autos eléctricos chinos: a un paso de ser la vanguardia del negocio en el mercado occidental


El gigante asiático ha logrado pulir sus habilidades de diseño automotriz y está comenzando a ofrecer especificaciones cercanas a las de las marcas europeas a un precio más bajo

 

El papel de China en la industria de los coches eléctricos parece estar convirtiéndola en un fuerte competidor para las marcas europeas y estadounidenses reconocidas, y en un protagonista capaz de hacer mella en el mercado, asegura un artículo de la revista Forbes.

El gigante asiático ha logrado pulir sus habilidades de diseño automotriz y está comenzando a ofrecer soluciones eléctricas reales y competitivas a nivel de calidad. Además, ofrecen especificaciones cercanas a las de las marcas europeas a un precio más bajo.

El abanico de precios de los eléctricos chinos es amplio: desde el hipercoche EP9 de 3,1 millones de dólares —del cual solo existen seis unidades— hasta opciones modestas como el EX5, de alrededor de 20.000 dólares. Este último está equipado con un motor de 160 kilovatios, la misma potencia de modelos de línea alta como el Nissan Leaf, que cuesta casi el doble (39.0000 dólares).

China cuenta con importantes ventajas para ponerse a la vanguardia del negocio de los vehículos eléctricos: es el mayor productor mundial de litio —principal componente de las baterías de esos automóviles— y de otros elementos claves para su funcionamiento (controla el 62 % del cobalto químico global y el 100 % del grafito esférico). No obstante, algunas tensiones políticas de Pekín con Washington y Europa continúan impidiendo la invasión inmediata de este tipo de vehículos en las carreteras occidentales, pero eso probablemente no sea para siempre.

«Si fuera un mercado libre puro basado en la relación calidad-precio, los autos eléctricos chinos ya estarían dando noches de insomnio a los fabricantes europeos y estadounidenses. Pero es probable que la política y el proteccionismo económico los mantengan a raya por un tiempo», concluye el informe.