Espectáculos

Autores audiovisuales piden cupo de ficción nacional a la TV abierta y al cable


La Federación de Sociedades y Autores e intérpretes Audiovisuales piden que otporguen"una porción significativa" de su programación a "obras de ficción nacional"

La Federación de Sociedades de Autores e Intérpretes Audiovisuales (Fesaia) pidió a los canales de televisión abierta y a las señales nacionales por cable que destinen «una porción significativa» de su programación a «obras de ficción nacional, realizadas en nuestro país».

Así lo reclamó a través de una solicitada en la que señala la necesidad de «mitigar los efectos económicos y sociales devastadores que esta pandemia genera» en sus representados «a quienes se les ha cortado, en los hechos, toda posibilidad de ejercer su trabajo».

La Fesaia está integrada por la Sociedad General de Autores de la Argentina (Argentores); Directores Argentinos Cinematográficos (DAC) y la Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intépretes (Sagai).

«Tal como están dadas las circunstancias actuales, los canales de televisión abierta y las señales nacionales de televisión por suscripción, son prácticamente la única vía de comunicación que queda en pie entre nuestros creadores y creadoras, y el público», reconoce el escrito.

Y argumenta: «Infinidad de películas, novelas, series, que han sido oportunamente aceptadas y aplaudidas por nuestras audiencias bien podrían reemplazar a los programas extranjeros que hoy ocupan las pantallas, y así desplazan a nuestros creadores y creadoras en relación al cobro de derechos por la comunicación pública de sus obras».

El texto considera que la posibilidad de obtener cobros por esas emisiones supliría «la falta de ingresos que padecen por haberse suspendido el teatro, los rodajes cinematográficos y las grabaciones de televisión en todo el país».

«No estamos pidiendo imposibles, puesto que la totalidad de esas obras está a disposición de los emisores citados y basta simplemente programarlas nuevamente para que estén en el aire», destaca la solicitada.

Y concluye: «Apelamos a la buena voluntad y a la sensatez de las empresas, tanto públicas como privadas, para que la puesta en marcha de esta simple medida, que no requiere gastos extraordinarios ya que las obras están realizadas, venga a demostrar que los argentinos sabemos ser solidarios en el momento de tender una mano a quien lo necesita».