Mundo

Ataque suicida deja al menos cinco muertos en la capital de Somalia


El incidente, que aún no fue reivindicado, ocurrió en el barrio de Sangada Geed horas después de que milicianos del grupo radical islamista radical Al Shabaab atacaran dos importantes bases militares en la región de Lower Shabelle

Un ataque suicida en un restaurante de la capital de Somalia, Mogadiscio, dejó este sábado al menos cinco muertos y varios heridos, según informó la Policía local.

No obstante, estas cifras podrían aumentar en las próximas horas, ya que aún se desconoce el número exacto de víctimas, según precisó el vocero del Ministerio del Interior, Ismail Mujtar Omar, en su cuenta de Twitter.

El incidente, que aún no fue reivindicado, ocurrió en el barrio de Sangada Geed horas después de que milicianos del grupo radical islamista radical Al Shabaab atacaran dos importantes bases militares en la región de Lower Shabelle, en el sur del país, en las ciudades de Awdheegle y Bariire, separadas de unos 30 km.

En ambos casos, se trata de bases de operaciones en la lucha contra el grupo islamista radical.

«Los asaltantes intentaron atacar, pero gracias a nuestros valientes soldados, que conocían las estrategias de los asaltantes, los insurgentes fueron derrotados», dijo a la prensa el general Odowa Yusuf Rage. «Los cuerpos y los heridos (de los islamistas) están esparcidos» en la zona, agregó.

«Las fuerzas (militares) siguen persiguiendo el resto de atacantes y el Ejército somalí tiene el control de las dos localidades atacadas», prosiguió el responsable, citado por la agencia de noticias AFP.

Según las autoridades, los ataques dejaron más de 70 milicianos muertos, mientras que Al Shabaab aseguró que medio centenar de militares fallecieron en esta ofensiva.

En Bariire, los islamistas también hicieron detonar un coche bomba antes de atacar la base.

Al Shabaab reivindicó el ataque en un comunicado en una web afín a la organización.

Este grupo islamista radical, afiliado a la red de Al Qaeda, dirige desde hace años una rebelión para derrocar al frágil gobierno somalí, apoyado por la comunidad internacional.

Si bien fueron expulsados de Mogadiscio en 2011 por la fuerza de la Unión Africana (UA), continúan controlando extensas áreas de Somalia, un país sumido en el caos desde 1991.