Policiales

Asesinan a un adolescente de 17 años e investigan si quiso robar una bicicleta


Ocurrió el sábado por la noche en la calle 40, entre Lisandro de la Torre y 154, en Berazategui, donde la víctima, identificada como Uriel Magio, se encontraba charlando con un amigo en la vía pública

Un adolescente de 17 años fue asesinado de dos balazos en la localidad bonaerense de Berazategui, y se investiga si el hecho ocurrió cuando intentó robarle la bicicleta al hombre que le disparó y que aún no fue identificado por la Justicia, informaron hoy fuentes policiales y judiciales.

El episodio se registró el sábado por la noche en la calle 40, entre Lisandro de la Torre y 154, en el mencionado municipio del sur del conurbano, donde la víctima, identificada como Uriel Magio, se encontraba charlando con un amigo en la vía pública.

Según indicaron los voceros, el amigo, que fue testigo del crimen, explicó al personal de la comisaría 2da. de Berazategui que acudió al lugar a raíz de un llamado al 911 que, mientras conversaban, Magio intentó robarle una bicicleta a uno de los dos ciclistas que se aproximaban por la calle.

«Este boludo se quiso robar una bicicleta y el chabón sacó un arma y le pegó unos tiros», dijo, textual, el amigo de la víctima, según confiaron fuentes policiales.

De acuerdo a su relato, en ese momento el dueño del rodado extrajo un arma de fuego y le efectuó dos disparos en el tórax al adolescente, tras lo cual tanto el tirador como quien lo acompañaba, escaparon del lugar en sus bicicletas.

Magio luego fue trasladado de urgencia al Hospital Evita Pueblo y allí se constató que el chico presentaba una herida de arma de fuego con orificio de salida en el espacio intercostal derecho y otra a la altura de la axila izquierda que permanecía alojada en su cuerpo, lesiones que le produjeron la muerte el domingo por la mañana, a pesar de la asistencia de los médicos, precisaron las fuentes.

Intervino en el hecho el fiscal Daniel Ichazo, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de Berazategui, quien caratuló la causa como «homicidio» y ordenó a la Policía la búsqueda de más testigos y el relevamiento de las cámaras de seguridad de la zona para intentar establecer la identidad del autor del hecho.

En la escena del hecho no se halló ninguna vaina servida, por lo que se presupone que el asesino disparó con un revólver y se esperaba la operación de autopsia para poder obtener la bala que quedó alojada en el cuerpo para intentar determinar el calibre del arma homicida.

Un jefe policial aseguró a Télam que más allá del relato que hizo el amigo de la víctima, la investigación esta abierta y no se descartan otras hipótesis.