CLG dialogó con su impulsora, Cintya Lazarte, quien habló de los inicios del proyecto y dio detalles de la propuesta intergeneracional que trae a la ciudad para vincular a personas a través del arte
Por Sofía Dalonse – CLG
Bajo la consigna «Estar presentes es un acto inconmensurable, único e irremplazable», Cintya Lazarte lanzó sus tertulias en la ciudad que tienen como eje al arte como medio para recuperar o mejorar la salud mental, el bienestar emocional y las relaciones sociales.
Desde 2006, viene gestando su proyecto «Artepia» y a fines del año pasado logró crear un centro cultural en la localidad de Lucio V. López. Este 2026 fue por más y llegó a la ciudad con esta propuesta que tendrá lugar los jueves de 10.30 a 12 en Casa Molina, ubicada en Entre Ríos 673.
Lazarte es coach, técnica en infancia y familia, trabaja con Arteterapia, Estimulación Cognitiva, PNL y Mindfluness. Es artista plástica autodidacta y trabaja a través del arte desde hace más de 30 años. En diálogo con CLG, explicó: «Artepia trabaja desde una perspectiva inclusiva y comunitaria, adaptando propuestas a las necesidades y características de cada grupo. Hay talleres, clases y capacitaciones vinculadas a las artes plásticas, arte y bienestar, artesanías, música, danza, literatura, expresiones contemporáneas, bienestar, creatividad y desarrollo personal. Se trata de propuestas que integran arte, movimiento, juego y expresión emocional».

Respecto a su nueva iniciativa, detalló que se trata de compartir un mismo espacio, generando lazos y ampliando miradas: «En Casa Molina abrimos la puerta a las Tertulias, diseñadas para compartir, dialogar y crear lazos que nos sostengan. Este no es solo un taller, es un encuentro intergeneracional donde conversamos sobre temas que nos atraviesan y cómo transitamos la vida».
Y continuó: «Es un espacio ideal para trabajar con las tertulias, un lugar en crecimiento, de referencia, tiene una estética y posicionamiento muy interesante en relación a la ciudad. Estamos celebrando esto, invitando a los rosarinos a este encuentro personal, cara a cara, cálido; que invita a que los participantes se apropien del espacio. Si bien voy a estar todos los jueves de 10 30 a 12 , la idea es que las personas que participen vengan en la medida de lo que puedan, según el tiempo que dispongan. Si pueden venir todos los jueves sería ideal, sino jueves por medio bienvenido o pueden venir un jueves al mes, también es bienvenido».

Según destacó, tiene un costo mínimo accesible de 10 mil pesos por encuentro y si va un acompañante 5.000 pesos, con la idea es que todos puedan participar: «En este caso la puesta es un 2X1, no solo para que sea más accesible a nivel económico, sino también porque invita a traer a alguien, invita a expandir, con el propósito de que las personas que vienen puedan ir generándose espacios de encuentro. El invitar a otro va a traer personas que tal vez por sus propios medios no vienen».
En la misma línea, aseguró que las tertulias están pensadas para que sean encuentros con personas de distintas edades: «Me parece un desafío interesante pensar en el encuentro de adultos mayores, adultos y jóvenes. Creo que se va a enriquecer completamente el espacio. Invito a los jóvenes estudiantes que tengan un ratito que se quieran regalar para conocer personas adultas, adultas mayores, a compartir la perspectiva de compartirnos y enriquecernos mutuamente. Pueden trae su infusión favorita, mate o lo que quieran».

Cada encuentro será atesorado en un diario ilustrado creado de manera colectiva: «Voy a incorporar un diario, donde en cada encuentro vamos a compartir una actividad que nos va a permitir dejar un registro plástico y artístico, para que de alguna manera dejemos huella. El dinero no debe ser un impedimento para asistir, en caso de qué alguien no pueda pagar se pueden comunicar conmigo para poder charlarlo porque estos espacios hacen bien estos espacios, se necesitan y hay que sembrarlos en cada ciudad, en cada lugar».
Por otra parte, remarcó la importancia de «estar presentes», una de las consignas principales de las tertulias: «Qué tan conscientes somos de lo necesario que es estar juntos. La idea es encontrarnos, escucharnos, mirarnos a los ojos, darnos un abrazo; reflexionar sobre el tiempo que le destinas a las personas que amas».
Y concluyó: «Hay que alentar a las personas a que rompan la virtualidad y vuelvan a abrazo, al encuentro. Estamos en Rosario, una gran ciudad, un lugar donde la soledad se esconde entre las multitudes y está bueno que se sepa que hay lugares donde estamos dispuestos a acompañarnos».
