Fideo analizó la victoria ante Newell's en el Coloso y habló de la lesión
El autor del primer tanto en la victoria de Rosario Central fue tan decisivo como honesto. Ángel Di María reveló que arrastraba una molestia en el aductor y que su presencia estuvo en duda hasta último momento: “Si no era el clásico, no hubiera jugado”, confesó tras el triunfo en el Coloso.
“Sentí una molestia en el aductor el sábado. El doctor dijo que no estaba roto, pero dolía”, explicó Fideo, quien igualmente decidió arriesgar. Incluso, por precaución, no ejecutó las pelotas paradas. “La única manera en que podía patear era de aire, solo así no me molestaba”, detalló. Y el destino quiso que el gol llegara exactamente de esa forma.
El delantero contó que el dolor fue intermitente durante el partido, pero que tras convertir entendió que debía salir. Diez minutos después dejó la cancha, ya con la tarea cumplida.
Un gol con dedicatoria y agradecimientos
Di María también destacó la asistencia de Gastón Ávila: “Él hizo lo más difícil, la bajó. Estoy feliz por él”. Y agradeció especialmente al cuerpo médico y a los kinesiólogos por el esfuerzo para que pudiera estar en condiciones.
Consultado sobre su decisión de jugar pese a no estar al ciento por ciento, admitió: “Fui un poco egoísta, pero era el clásico. Me deben quedar uno o dos como mucho y quería disfrutarlo”.
Presente y objetivos
Más allá de la euforia, el campeón del mundo bajó un cambio y puso el foco en lo que viene: la Copa Libertadores y su recuperación física. Incluso, cuando le preguntaron por el Mundial, evitó alimentar expectativas y prefirió hablar del presente.
También elogió el gran momento de Franco Ibarra, a quien definió como una pieza clave en el crecimiento del equipo: “Está haciendo un semestre increíble y el equipo está cada vez mejor”.
Entre la emoción y el dolor físico, Di María volvió a escribir otra página dorada en el clásico rosarino. Y lo hizo fiel a su estilo: jugando al límite, apareciendo cuando más se lo necesita y dejando en claro que, para estos partidos, el corazón pesa más que cualquier molestia.
