Desde Greenpeace cuestionaron el proyecto que se debatirá en el Congreso y alertaron que una reforma podría debilitar la protección de glaciares y del ambiente periglacial, claves para el abastecimiento de agua dulce
El debate por la posible modificación de la Ley de Glaciares volvió a instalarse en la agenda nacional y generó advertencias desde organizaciones ambientalistas, que alertan sobre los riesgos de cambiar la normativa que protege una de las principales reservas de agua dulce del país.
Desde Greenpeace señalaron que una reforma podría debilitar los presupuestos mínimos de protección ambiental y afectar el sistema que integran los glaciares y el ambiente periglacial.
El licenciado en Ciencias Biológicas Matías Arrigazzi explicó en diálogo con Cadena 3 Rosario que el principal riesgo de la modificación radica en el impacto sobre esos ecosistemas.
“Cuando hablamos de glaciares hablamos de agua. Esta ley protege una de las reservas estratégicas de agua dulce del país”, señaló el especialista.
Audiencias públicas en Diputados
El proyecto comenzará a discutirse en audiencias públicas previstas para el 25 y 26 de marzo en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina, donde organizaciones sociales, especialistas y ciudadanos podrán expresar su postura sobre la iniciativa.
Desde el oficialismo sostienen que la modificación permitiría impulsar proyectos mineros en distintas regiones del país y generar empleo. Sin embargo, desde las organizaciones ambientales advierten que el cambio podría afectar una normativa que, según destacan, es pionera a nivel mundial.
“La ley de glaciares cumplió 15 años y es pionera porque protege tanto los glaciares como el ambiente periglacial, que forman parte del mismo sistema. Si se afecta uno, se afecta el otro”, sostuvo Arrigazzi.
Un recurso clave para millones de personas
Los glaciares y su entorno cumplen un papel fundamental en la regulación hídrica y en el abastecimiento de agua para amplias zonas del país. Según indicaron desde Greenpeace, estos ecosistemas alimentan cuencas que sostienen actividades productivas y garantizan el suministro para millones de personas.
En ese sentido, el especialista remarcó que, aunque provincias como Santa Fe Province no cuentan con glaciares, el impacto de cualquier cambio en la normativa sería nacional.
“Muchos de los alimentos que consumimos se producen con agua que proviene de los glaciares. Si ese recurso escasea, también se afecta la producción y el precio de los productos”, advirtió.
En un contexto marcado por la crisis climática y la reducción de reservas de agua dulce en el mundo, desde las organizaciones ambientalistas insisten en que debilitar la normativa vigente podría profundizar los problemas hídricos y productivos en distintas regiones del país.
