Desde el Centro Unión Almaceneros de Rosario advirtieron que las ventas siguen cayendo y que cada vez más familias compran solo lo indispensable para el día
La crisis económica sigue golpeando con fuerza a los comercios de cercanía de Rosario. Desde el Centro Unión Almaceneros advirtieron que el consumo atraviesa una situación “límite” y que las ventas continúan cayendo mes a mes en los barrios de la ciudad.
El presidente de la entidad, Juan Milito, describió un escenario cada vez más complicado para los pequeños comercios y aseguró que muchas familias ya modificaron drásticamente sus hábitos de compra ante la pérdida del poder adquisitivo.
“El consumo está en situación límite, se achica mes a mes y a muchos se les hace difícil encontrar algún producto para sustituir a los que aumentan de precio. La gente come menos”, sostuvo el dirigente almacenero.
“La gente compra para el día”
Milito explicó que los almacenes se transformaron en una especie de “despensa diaria” para muchas familias rosarinas. Según indicó, los clientes concurren más veces al negocio, pero realizan compras mínimas y únicamente para resolver la comida del momento.
“La gente usa a nuestros locales como la estantería de la cocina de su casa: viene más cantidad de veces y compra lo que va a comer en el día”, señaló.
Además, observó que se adelantó el consumo de alimentos típicos del invierno, como arroz, polenta y lentejas, debido a que tienen precios más accesibles frente a otros productos.
Dudas sobre la inflación oficial
El referente de los almaceneros también puso en duda que la desaceleración inflacionaria refleje lo que ocurre en los comercios minoristas.
“El aumento del 1,5% en alimentos y bebidas que marcó el Indec seguro que no es la realidad”, afirmó, y remarcó que algunos productos, especialmente bebidas de primeras marcas, registraron subas cercanas al 3% en abril.
Según explicó, más allá de las estadísticas oficiales, el principal problema sigue siendo la caída del ingreso de trabajadores formales, informales, monotributistas y jubilados.
Preocupación por el cierre de negocios
Desde el sector también advirtieron sobre el aumento de comercios que bajan sus persianas ante la imposibilidad de sostener los costos fijos.
“Estamos muy complicados. Los que soportamos lo hacemos achicando stock, pero seguimos afrontando alquileres, impuestos y tarifas eléctricas que en Santa Fe son exageradamente caras”, sostuvo Milito.
En ese sentido, consideró insuficientes algunas medidas de alivio fiscal implementadas por la provincia y reveló que incluso comerciantes con décadas de trayectoria decidieron cerrar antes de continuar acumulando pérdidas.
“Tenemos socios con más de 20 años de trabajo que decidieron cerrar antes de que la situación los termine de desbordar”, concluyó.
