Policiales

Alertan por ola de clonación de tarjetas de veraneantes


Muchos veraneantes argentinos denunciaron la clonación de sus tarjetas bancarias, principalmente las de débito, con las que luego se hicieron compras en su nombre, una modalidad de robo o suplantación de identidad que se multiplicó esta temporada estival en los destinos más concurridos como la Costa Atlántica o algunos sectores de Brasil.
El límite de dinero que los estafadores se llevan es tan amplio como el saldo que la víctima tenga en la caja de ahorro.
En diálogo con el Diario Popular, el abogado especialista en Delitos Informáticos, Daniel Monastersky, confirmó: «Este verano, como ocurre habitualmente, hay una catarata impresionante de gente que se queja de que la estafaron clonándole la tarjeta durante sus vacaciones».
«Fui a la Costa y días después me di cuenta de que tenía varios débitos grandes. Cuando me fijé en el resumen por Internet, había más compras de las que hice y de montos chicos, de 170 pesos, pero también de 600 y 1.000», contó uno de los damnificados.
«Sospecho que pasó en una pizzería. Cuando volví, sabían que ya había cobrado y empezaron a gastar. Ahora hice los trámites y espero que me reintegren la plata», estimó.
Monastersky advirtió que «el robo de identidad es una modalidad que afecta a todos los que tienen tarjeta, no discrimina ni por edad ni por condición social» y señaló que «en el caso del débito, el límite de los delincuentes para robar es el saldo que hay en la cuenta y el tiempo que tarde la víctima en denunciar, es decir pueden pasar horas o un par de días».
«Pasa más con las de débito porque no tienen un alerta, como suelen tener las de crédito, con avisos por mail o mensaje de texto», confió.
Los bancos «ya deberían tener un protocolo de atención rápida para las víctimas de estos casos, que necesitan respuestas urgentes porque quizás estaban de vacaciones y les robaron todo su dinero», apuntó.
El especialista en Ciberseguridad precisó que este tipo de delito lo llevan adelante bandas organizadas.
«En los comercios están las personas que se hacen de los plásticos o las tarjetas clonadas y después le venden esa información a otros, que las utilizan para comprar. Estos, a su vez, seguramente tienen contactos en algún comercio para comprar con tarjeta sin presentar DNI», explicó sobre el modus operandi de los ladrones.
Monastersky brindó una serie de recomendaciones para evitar caer en estas trampas. «Cuando pagas con débito o crédito no tenes que perder la tarjeta de vista. Si es necesario, hay que levantarse en el restaurante e ir hasta el mostrador donde la pasan. O en la estación de servicio bajarse del auto y controlar al playero», alertó.
El abogado también puso énfasis a la hora de ir al cajero una vez cumplido el horario de atención del banco: «Pueden poner un aparato clonador que se llama Skimmer y se consigue fácilmente por Internet. Puede ir en el dispositivo de apertura magnética o en el mismo cajero y se complementa con mini cámaras para obtener el PIN de acceso a la cuenta».
Al respecto, valoró que para que la gente evite ser víctima en el ingreso, «lo que puede hacer es utilizar cualquier tarjeta que tenga una banda magnética, por ejemplo la de locales de juego (Sacoa) o la de la obra social», aunque lamentó que «cuando el Skimmer está en el cajero, es muy difícil darse cuenta, pero sí hay que tapar el teclado cuando se digita la clave».
Una vez que el delito fue consumado, el especialista aclaró que «se tiene que desconocer cada una de las operaciones ante el banco».