Se trata de una investigación del grupo científico World Weather Attribution (WWA) que señaló que alrededor de cinco encuentros podrían disputarse en condiciones de fuerte calor
Un nuevo estudio advierte que al menos una cuarta parte de los 104 partidos que se disputarán en el Mundial de fútbol organizado por Estados Unidos, México y Canadá superarán los límites de seguridad térmica recomendados por el sindicato internacional de futbolistas FIFPRO.
Se trata de una investigación del grupo científico World Weather Attribution (WWA) que señaló que alrededor de cinco encuentros podrían disputarse en condiciones de fuerte calor debido al cambio climático y, a raíz de esta situación, expertos habrían recomendado el aplazamiento de esos partidos.
Los científicos analizaron los 104 partidos programados entre el 11 de junio y el 19 de julio en 16 estadios de Estados Unidos, Canadá y México y, para realizar el estudio, los investigadores utilizaron el índice WBGT, que mide la capacidad del cuerpo para refrigerarse teniendo en cuenta temperatura, humedad y radiación solar, mientras que alertaron de que las pausas de hidratación previstas por la FIFA podrían no ser suficientes para reducir los riesgos derivados de las altas temperaturas.
La FIFA afirmó que ya trabaja en protocolos específicos contra el calor y el organismo prevé pausas de hidratación de tres minutos en cada parte, infraestructuras de refrigeración para aficionados y jugadores, así como dispositivos médicos reforzados en función de las condiciones meteorológicas de cada encuentro.
Según recomienda el citado sindicato, se deben activar medidas de enfriamiento cuando el índice WBGT supera los 26 grados y suspender los partidos si rebasa los 28 grados. El director médico de FIFPRO, Vincent Gouttebarge, aseguró que las conclusiones del estudio coinciden con las estimaciones que el sindicato ya publicó en 2023 y defendió la necesidad de reforzar las medidas de protección para preservar la salud y el rendimiento de los futbolistas.
El peligro para jugadores e hinchas
“Nuestra investigación demuestra que el cambio climático tiene un efecto real y medible sobre la viabilidad de organizar las Copas del Mundo durante el verano en el hemisferio norte”, indicó Friederike Otto, profesora de ciencia del clima en el Imperial College de Londres y cofundadora de WWA.
Además, los científicos que llevaron a cabo el estudio remarcaron: “Los jugadores y los aficionados se enfrentan a un riesgo mucho mayor de calor y humedad agotadores en la Copa del Mundo de 2026 en comparación con la de 1994”.
El informe también advierte que el riesgo para los aficionados es, especialmente en ciudades con estadios sin aire acondicionado como Miami, Kansas City, Nueva York o Filadelfia. La final, prevista en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, tendría ahora el doble de probabilidades de superar los niveles de riesgo térmico respecto al Mundial disputado en Estados Unidos en 1994.
La profesora de ciencia climática Otto solicitó a la FIFA reconsiderar las fechas de futuros Mundiales en regiones vulnerables al calor extremo alegando que disputar estos torneos en otras épocas del año permitiría evitar riesgos sanitarios y garantizar mejores condiciones tanto para jugadores como para espectadores.
Otro de los expertos participantes en el análisis, el profesor clínico Chris Mullington, considera que el impacto más visible podría darse en el propio juego, ya que, según su opinión, las altas temperaturas favorecerán un fútbol “más conservador”, con jugadores dosificando esfuerzos para soportar las condiciones climáticas.
