Juan José Sisca, titular de Apyme, cuestionó la caída de las ventas y el impacto de las importaciones. También reclamó cambios en el rumbo económico
La crisis que atraviesan las pequeñas y medianas empresas volvió a quedar en el centro del debate económico. Durante una movilización frente a la Secretaría de Industria, la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) alertó sobre el cierre de miles de unidades productivas y advirtió que la caída del consumo y la competencia de los productos importados golpean a la industria, el comercio y los servicios.
Juan José Sisca, titular de la entidad, aseguró que desde noviembre de 2023 cerraron alrededor de 30.000 pymes en el país. La cifra fue planteada durante una entrevista en Radio UNR, en la que describió un escenario de dificultades para sostener las ventas y mantener los puestos de trabajo.
“Las pymes nos fundimos junto a los trabajadores; el problema principal es la falta de venta”, sostuvo Sisca.
Desde Apyme señalaron que el deterioro del mercado interno afecta tanto a los empresarios como a los trabajadores y jubilados, cuyo poder adquisitivo incide directamente en el consumo. Además, cuestionaron la apertura de las importaciones en un contexto que, según la organización, deja a las empresas locales en condiciones desiguales para competir.
El reclamo por la producción nacional
La movilización tuvo como eje la necesidad de impulsar políticas públicas destinadas a proteger la producción y el empleo. Para Apyme, las medidas económicas actuales favorecen a sectores extractivos y exportadores concentrados, mientras que las empresas orientadas al mercado interno enfrentan dificultades crecientes.
La entidad también puso el foco en la situación de los pequeños productores agropecuarios, la pérdida de empleos registrados y la concentración de las exportaciones, factores que —según su diagnóstico— profundizan los problemas de distintos sectores de la economía.
Otro de los puntos centrales del planteo es el debate legislativo previsto para el 15 de octubre en la Cámara de Diputados sobre el DNU 70/23. Desde la organización consideran que el rechazo de la normativa es necesario para revisar disposiciones que, a su entender, debilitan las herramientas de protección de la actividad productiva.
Sisca cuestionó especialmente los cambios vinculados con las normas de abastecimiento, la observación de precios y el régimen de compre nacional, que consideró relevantes para sostener el funcionamiento de las empresas argentinas.
El reclamo de Apyme se suma a las advertencias de distintos sectores productivos sobre el impacto de la retracción del consumo, los costos y la competencia importada. La entidad sostiene que la recuperación de las pequeñas y medianas empresas requiere medidas que fortalezcan el mercado interno, la producción industrial y el empleo.
