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Alerta por desempleo en Santa Fe: “Hoy no hay crecimiento o sustitución de trabajos registrados”


El ex ministro de Trabajo Juan Manuel Pusineri advirtió que no hay reemplazo de empleos registrados y que los sectores más golpeados son la industria y la construcción

La situación del empleo en la provincia de Santa Fe genera preocupación tras conocerse nuevos datos que muestran una fuerte caída en el número de empresas registradas y un impacto directo en el mercado laboral.

Según información de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, en los últimos dos años la cantidad de empleadores registrados en la provincia bajó de 50.608 a 48.333, lo que implica el cierre de entre 2.200 y 2.300 empresas.

El dato encendió alarmas en el ámbito laboral y económico por su impacto en la generación de puestos de trabajo.

“No hay sustitución de empleos registrados”

El ex ministro de Trabajo de la provincia y actual abogado laboralista Juan Manuel Pusineri, advirtió que la situación refleja un deterioro del mercado laboral.

“Imagínense el impacto que es esto en número de empleo, de trabajadores que han perdido sus lugares”, señaló.

Además, sostuvo que no se está produciendo un reemplazo de esos puestos formales, lo que agrava el escenario.

“Hoy no hay crecimiento o sustitución de trabajos registrados”, remarcó.

Industria y construcción, los sectores más golpeados

De acuerdo al análisis de Pusineri, los rubros que más sufren la caída de la actividad son la industria y la construcción, además de actividades vinculadas como el transporte y almacenamiento.

“La Superintendencia de Riesgo de Trabajo está marcando una fuerte caída en estos tres sectores”, explicó.

El impacto es particularmente fuerte en pequeñas empresas de hasta diez trabajadores, que suelen ser más vulnerables frente a la recesión económica.

El efecto en cadena de la caída del consumo

El ex funcionario también señaló que la baja del consumo es uno de los factores centrales que afecta a la actividad económica y a las empresas.

Muchas de las pequeñas firmas dependen de grandes compañías que han reducido producción y plantillas, lo que genera un efecto en cadena sobre proveedores y servicios asociados.

“Es un círculo que va realimentando determinadas situaciones”, explicó Pusineri, en referencia al vínculo entre la caída de salarios, el consumo y la actividad empresarial.

Crece el trabajo informal

Otro fenómeno que preocupa es el desplazamiento de trabajadores hacia formas laborales más precarias.

Según el abogado laboralista, parte de los empleos formales que se pierden terminan migrando al monotributo o al trabajo informal, incluyendo actividades vinculadas a plataformas digitales.

“Hoy estamos viviendo un proceso en el cual la pérdida de trabajo registrado se traslada al monotributo y al sector informal”, advirtió.

En ese contexto, Pusineri señaló que la situación laboral en Argentina sigue siendo crítica, y que al considerar el trabajo informal la tasa real de desocupación podría superar el 10%.