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Alemania: brote de coronavirus en un restaurante y una iglesia sembraron dudas


Nuevos contagios alertaron sobre la eficacia de la estrategia de desconfinamiento para la vuelta paulatina a la normalidad en el país europeo

Un brote de coronavirus en un restaurante y en una iglesia bautista tras la celebración de un servicio religioso en Alemania pusieron en duda la eficacia de la estrategia de desconfinamiento para la vuelta paulatina a la normalidad en el país europeo.

Al menos 40 personas se contagiaron durante un servicio religioso celebrado en Frankfurt, en el centro de Alemania, informaron las autoridades sanitarias de la región. La mayoría de los casos son leves y según el director de la Oficina de Sanidad de Frankfurt, René Gottschalke, sólo una persona tuvo que ser trasladada a un hospital.

El servicio religioso se celebró el 10 de mayo, siguiendo las reglas de higiene impuestas por las autoridades, y al parecer no sólo se contagiaron personas de esa ciudad sino también otras de la vecina Hanau.

Tras conocer la noticia, Hanau canceló una celebración musulmana agendada para este sábado en un estadio mientras que la comunidad bautista de Frankfurt suspendió todos los actos y servicios religiosos, que desde el 1º de mayo habían vuelto a celebrarse con restricciones.

Estos casos siembran dudas sobre la relajación de algunas de las medidas impuestas para combatir el coronavirus, como la apertura de restaurantes y cafés en varios estados federados, junto con la reapertura de guarderías y escuelas.

Leer, en el estado federado de Baja Sajonia, fue el primero en permitir la reapertura de los restaurantes con restricciones en cuanto al número de clientes por mesa y con reglas de distancia entre ellas en cada local. La decisión se tomó después de que no se registraran casos en la ciudad durante una semana.

Ahora se han anunciado los casos de siete personas, todas ellas contagiadas presuntamente en un restaurante y se ha puesto en cuarentena preventiva a otras 50. «Es un brote con varios contagios y muchos contactos», dijo la Oficina de Sanidad de Leer en un comunicado, que considera que no se puede hablar de un caso aislado. Los siete casos, que están relacionados entre sí, se reportaron entre el martes y el viernes y no resulta fácil seguir la cadena de contactos.

El jefe del distrito de Leer, Mathias Grotte, dijo que «el brote nos muestra con claridad que el coronavirus sigue presente», informó la agencia de noticias EFE.

Grotte añadió que es de esperar que los casos de personas que tienen que entrar en cuarentena tendrán un crecimiento extremo en los próximos días.

Una portavoz de la Federación de Hoteles y Restaurantes Alemanes (Dehoga) dijo en declaraciones a la radio pública de Baja Sajonia, NDR1, que con el plan de higiene que existe en rigor los contagios no deberían ser posibles. Actualmente se está examinando si en el restaurante en Leer los clientes o el personal no respetaron algunas de las normas de higiene.

Algunos expertos habían advertido contra la visita a locales cerrados y así, por ejemplo, el director del Departamento de Virología de la Universidad de Rostock, en el este del país, Andreas Podbielski, se había mostrado partidario de que se atendiese solo en las terrazas.

Los restaurantes y los bares se cerraron en Alemania a mediados de marzo en el marco de la lucha contra el coronavirus.

Baja Sajonia fue uno de los primeros estados federados en permitir la reapertura y los locales en ese estado están abiertos desde el 11 de mayo.