Informes CLG
Más noticias
Regionales

#EntrevistaCLG

Alarma por el brote de hantavirus en el sur: ¿hay riesgo en Santa Fe?


Producto de los casos que se dieron en Chubut, hay preocupación en todas las zonas donde puede haber casos. CLG dialogó con Julio Befani, director de Epidemiología de la Provincia, para conocer la realidad de la región.

En diciembre comenzó en Chubut, más precisamente en Epuyén, un brote de hantavirus. Producto de esta situación en el sur del país se han encendido las alarmas en distintos sectores donde los casos no son ajenos. Santa Fe es uno de ellos. En consecuencia, CLG dialogó con Julio Befani, director de Epidemiología de la Provincia, para conocer cuál es la realidad de esta región.

«Es habitual que existan ciertos casos de hantavirus en la provincia, pero no como se están dando en Epuyén», explicó Befani. La característica más relevante de los cuadros que se han dado en el sur es que todos «tuvieron un foco en común».

En Santa Fe «es raro que pase eso», dijo haciendo referencia a la concentración. Cuando se detecta un infectado no suele ser en el mismo sitio que el anterior. Al respecto, el funcionario ejemplificó: «Hemos tenido la semana pasada en Tostado, en Santa Fe, y hemos tenido también en Rosario, que suele ser gente que ha ido a la isla».

A su vez, detalló que existen tres focos importantes en el país para este virus: «El norte, en provincias como Salta; el centro, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos; y el sur, Chubut, Río Negro y demás».

‘Prevención’ es la palabra más escuchada cuando se habla de hantavirus. El motivo es que no existe cura o vacuna para el mismo, por lo que los cuidados previos son el único aliado de los humanos.

«Se transmite habitualmente por inhalación de aerosoles cargados con partículas virales provenientes de las heces, orina y saliva de los roedores. Siempre y cuando que los roedores están infectados», señaló Befani. Y añadió: «Habitualmente se da en los roedores de zonas suburbanas o ambientes rurales».

«Hay que tener en cuenta algunas cosas como evitar la convivencia con roedores y el contacto con las secreciones, que no entren a tu casa las ratas, realizar limpieza con lipoclurito de sodio y en lo posible humedecer el piso antes de barrer para no inhalar, entre otras cosas», especificó.

Una vez que una persona se contagió, «los primeros síntomas son fiebre, dolores musculares, nauseas, vómitos, cefaleas y dolor abdominal». Sobre esto, advirtió: «Lo importante es que si estuviste limpiando un galpón o donde hubo maleza o basura y tenés fiebre a los siete o diez días no dejes de consultar al médico».

En cuanto al tratamiento, manifestó: «No hay uno específico». «Lo que se busca es mantener los signos vitales, buena hidratación y tenerlo en terapia intensiva porque te puede hacer un estrés respiratorio muy importante», sotuvo. Y resumió: «Es como todo proceso viral».

Es importante destacar entonces, una y otra vez, la importancia de la prevención. Y ante cualquier posibilidad de haber estado expuesto y un síntoma posterior, no dejar de buscar una opinión médica para descartar o acompañar debidamente el proceso del virus.