Ciudad

El calor no da tregua en Rosario y las lluvias siguen ausentes


Las precipitaciones previstas para esta semana no llegaron y se esperan varios días consecutivos con máximas por encima de los 30 grados. Recién hacia la próxima semana podrían registrarse chaparrones

Las lluvias pronosticadas para los últimos días finalmente pasaron de largo en Rosario y el panorama climático sigue marcado por altas temperaturas y escasas probabilidades de precipitaciones. En este contexto, la ciudad se prepara para transitar varias jornadas consecutivas con calor intenso y registros térmicos muy por encima de los 30 grados.

Según los pronósticos oficiales, las temperaturas máximas rondarán los 32° hasta el fin de semana, con un pico cercano a los 35° previsto para el viernes.

Los especialistas venían advirtiendo que los chaparrones anunciados podían ser muy localizados y de bajo volumen, e incluso que algunas zonas podían quedar sin una sola gota de agua, un escenario que terminó confirmándose en Rosario.

Por el momento, el SMN no incluye lluvias en sus previsiones de corto plazo. El cielo se presentará entre despejado y mayormente nublado, pero sin chances concretas de precipitaciones.

Otros modelos meteorológicos que suelen ser consultados por profesionales indican que las lluvias podrían arribar recién hacia el final del martes 3 de febrero, con mayor probabilidad e intensidad durante la madrugada del miércoles 4. En esa línea, las proyecciones del Instituto Meteorológico de Noruega también señalan la posibilidad de lluvias débiles hacia mediados de la próxima semana.

Un verano marcado por La Niña

La persistencia del tiempo seco se inscribe dentro de un contexto regional asociado al fenómeno de La Niña. En diciembre, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó que existía un 55% de probabilidades de que este evento climático se desarrolle entre diciembre y febrero, lo que suele traducirse en menores acumulados de lluvia y temperaturas elevadas en amplias zonas del país.

La Niña se caracteriza por anomalías de temperatura en el océano Pacífico ecuatorial, con valores promedio por debajo de lo normal, lo que provoca modificaciones en los patrones de viento, presión atmosférica y precipitaciones.

Mientras tanto, Rosario continúa atravesando un verano seco y caluroso, con escaso alivio a la vista y una espera que se prolonga por las ansiadas lluvias.