Juan Milito, de la Unión de Almaceneros, advirtió que el inicio de 2026 muestra un nivel de ventas muy bajo en los comercios barriales, tras un diciembre marcado por gastos excepcionales y salarios cada vez más ajustados
El consumo en los comercios de cercanía atraviesa uno de sus momentos más delicados en Rosario. Así lo señaló Juan Milito, referente de la Unión de Almaceneros de la ciudad, quien aseguró que enero se presenta “mucho más complicado de lo habitual”, con una merma sostenida en las ventas y menos dinero circulando en los barrios.
En diálogo con LT3, Milito explicó que la situación se agrava por las características propias de la ciudad. “Rosario no es una plaza turística y en enero siempre baja el movimiento, pero este año la caída es mucho más evidente”, remarcó. Según el dirigente, el problema no es coyuntural sino el resultado de una acumulación de meses con ingresos deteriorados.
“El panorama muestra una disparidad concreta y una sumatoria de meses donde cada vez hay menos plata para comprar, y eso hoy se refleja claramente en los negocios”, señaló. En ese sentido, indicó que la retracción del consumo no comenzó en enero, sino que viene profundizándose desde fines de 2025.
Milito sostuvo que diciembre tampoco fue un mes positivo para el sector. “La gente quemó las naves para Navidad y después prácticamente no gastó nada para fin de año”, afirmó, describiendo un comportamiento de consumo concentrado en gastos indispensables y sin margen para compras habituales.
Desde la Unión de Almaceneros advierten que la baja en las ventas impacta directamente en la sustentabilidad de los pequeños comercios, que enfrentan aumentos de costos, caída del poder adquisitivo y un escenario de incertidumbre que se prolonga mes a mes.
