Un observatorio creado por investigadores del Conicet y la UBA revela que unas 13 millones de hectáreas pertenecen a capitales de otros países
Un relevamiento impulsado por investigadores del Conicet y la Universidad de Buenos Aires encendió una señal de alarma sobre la extranjerización de la tierra en Argentina. Según los datos del Observatorio de Tierras, unas 13 millones de hectáreas —cerca del 5% del territorio nacional— se encuentran actualmente en manos de firmas o ciudadanos extranjeros.
El licenciado en Historia e investigador del Conicet Matías Oberlin, uno de los creadores de la herramienta junto a la socióloga Julieta Caggiano, explicó en Radio UNR que no se trata de una situación casual. “Son zonas estratégicas para el desarrollo del país”, advirtió, al tiempo que remarcó que muchas de esas tierras se ubican en áreas fronterizas, regiones cordilleranas con recursos minerales clave y cuencas hídricas fundamentales.
El Observatorio de Tierras es un mapa interactivo que permite visualizar la propiedad del suelo argentino por provincia y departamento, a partir de información obtenida mediante pedidos de acceso a datos públicos. El sistema utiliza un “semáforo” basado en la Ley de Tierras de 2011, que fija un tope del 15% de extranjerización por unidad territorial.
Según el estudio, Estados Unidos encabeza el listado de países con mayor cantidad de tierras en Argentina, con 2,7 millones de hectáreas, una superficie superior a la de la provincia de Tucumán. Le siguen España e Italia, donde se destaca el caso del empresario Luciano Benetton, con unas 900.000 hectáreas. También aparecen capitales provenientes de Suiza, lo que para los investigadores podría estar vinculado a empresas radicadas en paraísos fiscales.
Para dimensionar la magnitud del fenómeno, Oberlin señaló que la superficie extranjerizada equivale al tamaño de la provincia de Santa Fe o incluso al territorio completo de Inglaterra. “La concentración de tierras no es aleatoria: se da en lugares con agua, minerales estratégicos y alto valor geopolítico”, sostuvo.
El investigador también vinculó este proceso con debates actuales, como el intento del gobierno nacional de avanzar sobre la Ley de Tierras y flexibilizar los límites a la venta de territorio a capitales extranjeros. En ese contexto, defendió el valor del observatorio como herramienta pública: “Es fundamental para construir una democracia más fuerte, porque brinda información concreta para discutir las leyes que regulan la vida de todos”.
Desde el equipo advirtieron además que, debido al desmantelamiento de áreas estatales que recaban estos datos, la situación real podría ser incluso más grave que la reflejada en el mapa. El Observatorio de Tierras puede consultarse de manera libre y gratuita, con el objetivo de que ciudadanos, organizaciones y legisladores accedan a información clave sobre uno de los recursos más estratégicos del país.
