Bahía, club gestionado por el City Football Group, avanzó con una oferta al Tottenham por el delantero canalla. Sin embargo, una condición del préstamo y la postura del Canalla juegan a favor de su continuidad, al menos hasta junio
El mercado de pases volvió a sacudir a Rosario Central en plena pretemporada. Alejo Véliz, una de las principales figuras del equipo de Jorge Almirón, despertó el fuerte interés del Bahía de Brasil, que ya habría avanzado con una oferta formal al Tottenham, club dueño de su pase. La posibilidad encendió alarmas en Arroyito, donde el objetivo es sostener al goleador para afrontar la Copa Libertadores y el exigente calendario del primer semestre.
Según informó el medio UOL Brasil, el club brasileño —que forma parte del City Football Group— alcanzó un principio de acuerdo con la institución inglesa para quedarse con el delantero de 22 años. Incluso, desde Brasil deslizaron que el Tottenham analizaría rescindir anticipadamente los seis meses restantes del préstamo que Véliz tiene vigente con Central.
Sin embargo, en Rosario el panorama se observa con mayor cautela y optimismo. Desde la dirigencia canalla remarcan que el club no recibió ninguna notificación oficial y que, además, existe una cláusula clave en el contrato que juega a favor de Central.
La cláusula que protege al Canalla
El préstamo firmado con Tottenham establece que el club inglés podía ejecutar una “repesca” anticipada solo si Véliz no alcanzaba el 50% de los partidos disputados. Ese umbral fue ampliamente superado por el delantero desde su regreso, por lo que cualquier salida antes de junio dependerá exclusivamente de una autorización expresa de Rosario Central.
A eso se suma el deseo del propio jugador, que volvió al club para cumplir el sueño de jugar nuevamente en Arroyito y compartir equipo con Ángel Di María, además de ser una pieza central en el proyecto deportivo de Almirón.
Mientras tanto, Véliz continúa trabajando con normalidad en la pretemporada y fue parte de los amistosos disputados hasta el momento. En Central confían en que, al menos hasta mitad de año, el goleador seguirá vistiendo la camiseta auriazul, más allá de los cantos de sirena que llegan desde el exterior.
