Con plantas prácticamente paralizadas, sueldos impagos y deudas millonarias, una de las firmas históricas del sector lácteo atraviesa su peor momento
La situación de la empresa Lácteos Verónica se agravó en las últimas semanas y pone en jaque a unos 700 trabajadores y trabajadoras de sus tres plantas ubicadas en la provincia de Santa Fe: Clason, Lehmann y Suardi. Con salarios atrasados, producción casi nula y compromisos incumplidos, el conflicto suma preocupación en toda la región.
Según relatan los propios empleados, si bien las fábricas no fueron cerradas de manera formal, en los hechos se encuentran prácticamente vaciadas y sin actividad. En la planta de Clason, incluso, el transporte que trasladaba diariamente al personal dejó de circular por deudas impagas, lo que obligó a los trabajadores a presentarse en las paradas habituales y dejar constancia policial del incumplimiento patronal.
Los problemas salariales vienen de larga data. La empresa había acordado un esquema de pagos en cuotas para afrontar los sueldos atrasados, pero ese compromiso dejó de cumplirse a comienzos de este año. De acuerdo a información publicada por el medio especializado Bichos de Campo, el acuerdo de pagos semanales se cayó el pasado 8 de enero, profundizando el conflicto.
El diputado provincial Carlos Del Frade denunció públicamente la situación y señaló que la patronal decidió frenar la actividad en las tres plantas, dejando a cientos de familias en una situación límite. “Es una brutal síntesis de la impunidad empresarial”, afirmó el legislador, al advertir sobre la gravedad del caso.
Actualmente, el único ingreso que mantiene la firma es la producción a fasón en la planta de Lehmann, con elaboración de leche en polvo para terceros, una modalidad que no alcanza para revertir el parate ni garantizar continuidad laboral. Además, las deudas se extienden a productores tamberos y prestadores de servicios, lo que agrava el impacto económico en las localidades donde opera la empresa.
Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo de Santa Fe reconocieron que no hay novedades concretas sobre la continuidad del esquema productivo ni sobre nuevas modalidades de pago salarial. No obstante, aseguraron que se vienen realizando gestiones para acompañar a la empresa, facilitar financiamiento y buscar inversores o socios estratégicos que permitan sostener la actividad.
El caso de Lácteos Verónica se suma a un panorama crítico del sector, donde también atraviesan serias dificultades SanCor, ARSA y La Suipachense, firmas históricas que enfrentan parálisis productivas, concursos de acreedores y conflictos laborales sin resolver. En conjunto, más de 2.200 puestos de trabajo están en riesgo, con un impacto directo sobre el entramado social y económico de numerosas localidades santafesinas.
