Ciudad

Sueño hecho realidad: «Artepia» dejó de ser un proyecto y se convirtió en «Centro Cultural»


CLG dialogó con su directora, Cintya Lazarte, quien relató el proceso para concretar este espacio abierto a la comunidad que posiciona al arte como herramienta de vida

Por Sofía Dalonse – CLG

El Centro Cultural y Recreativo «Artepia» fue inaugurado a fines de 2025 y ya comenzó a tomar forma. Su directora, Cintya Lazarte, que en sus inicios gestó la iniciativa como un simple «proyecto», hoy logró concretar este espacio de encuentro, expresión y participación comunitaria creado para promover el acceso a actividades culturales y recreativas en la comunidad de Lucio V. López y la región.

«Es difícil sintetizar en palabras todo lo que se viene dando, más allá del contexto y el entorno que desde lo económico es muy complejo para todos. Haber logrado abrir un centro cultural, concretar este sueño es un montón para mi«, expresó en diálogo con CLG. Habló del trabajo que viene llevando a cabo y del proceso para poner en marcha el centro.

«En el comienzo, lo llamé «Proyecto Artepia», porque era algo itinerante, un modo de trabajar con distintas instituciones pero con la misma huella, trabajar con compromiso, amor y respeto. Hoy se transformó en el Centro Cultural y Recreativo Artepia, un proyecto totalmente autogestivo; un sueño hecho realidad. Se sostiene con mucho esfuerzo mio y de mi familia. Estamos abiertos a la comunidad, a darle la bienvenida a otros», contó.

Lazarte es Técnica Superior en Infancia y Familia y también artista plástica. Su experiencia profesional y sensibilidad artística orientan el enfoque hacia propuestas que acompañen procesos creativos, sociales y comunitarios.

Según explicó, este espacio que dirige y coordina es una casa de familia ubicada en el corazón de Lucio V. López, donde brindan talleres de Arteterapia y Estimulación Cognitiva. La comuna ubicada a menos de 44 km al noroeste de Rosario, cuenta con una población de menos de 800 habitantes. El paisaje y la impronta tradicional del pueblo están coronadas por las aguas del Río Carcaraña; un entorno rodeado de naturaleza.

«Tenemos una casa muy grande de alrededor de 2 mil metros cuadrados. Abrimos el centro en ese predio, si bien es una institución en si misma independiente, que cuenta con sus instituciones, decidimos como familia que podíamos abrir las puertas a la comunidad. Es la mejor manera de vivir, de hacer algo con lo que uno tiene; compartirlo«, detalló.

Respecto a los inicios, relató: «Cuando el Proyecto Artepia comenzó a gestarse en mi mente, allá por el año 2006, me movilizaba la certeza de que a través del Arte se sana, se construye y se generan lazos. Porque es nuestra voz, la primera que nos devuelve o nos quita la paz y el arte es la voz más auténtica y desnuda. El arte sana, descomprime y abraza».

Y continuó: «Convencida de que todas las personas cuentan con las condiciones necesarias para el arte, comencé a llevar pinceles y colores a dónde la voces hablan bajito y donde el color se mezcla con la sonrisa y el brillo en la mirada. También con las lágrimas y el dolor».

Entre los principales objetivos institucionales, enumeró: ampliar el acceso a la cultura y la creatividad, promover experiencias de aprendizaje significativo, favorecer la participación y la pertenencia comunitaria, impulsar proyectos de inclusión social a través del arte, crear condiciones para el desarrollo de talentos locales y generar bienestar emocional a través de prácticas artísticas.

Artepia trabaja desde una perspectiva inclusiva y comunitaria, adaptando propuestas a las necesidades y características de cada grupo. Hay talleres, clases y capacitaciones vinculadas a: artes plásticas, arte y bienestar, artesanías, música, danza, literatura, expresiones contemporáneas, bienestar, creatividad y desarrollo personal. Se trata de propuestas que integran arte, movimiento, juego y expresión emocional.

Respecto a la inclusión y accesibilidad, cuenta con proyectos destinados a integrar personas con y sin discapacidad en experiencias creativas y culturales. También hay una convocatoria a colaboradores y hacedores culturales para que las personas interesadas en compartir sus saberes, oficios y prácticas artísticas —como artesanos/as, músicos/as, docentes, talleristas, escritores/as, bailarines/as y creadores en general— a sumarse al proyecto.

En este sentido, manifestó: «Estoy abriendo proyectos, propuestas, invitando a gente de distintas localidades. Trabajamos con el arte en sus distintas disciplinas. Buscamos recuperar el espacio que antes la comuna le daba a las infancias para recuperar el espacio que antes daba la comuna que ya no cuenta más con el subsidio. Mi idea es poder brindar ese espacio, generando distintas estrategias para lograr la gratuidad que no es nada sencillo».

Según destacó, haber alcanzado la categoría de Centro Cultural le permitió posicionar a Artepia como institución y pedir subsidios: «Me vinculé con gente de la extensión territorial de la UNR. La idea es traer actividades culturales de calidad, eventos para las infancias. todo está en proceso; el nexo está hecho, el vínculo está».

El Centro busca consolidar una red de trabajo colaborativa donde cada propuesta pueda encontrar un
espacio de desarrollo y difusión. La perspectiva del lugar es solidaria y está disponible también para muestras, seminarios, eventos: «Contar con este espacio es una riqueza de vida y no hablo del valor económico«, remarcó.

Y concluyó: «Artepia nace con la convicción de que la cultura es un derecho y un puente que fortalece vínculos, historias e identidades. Aspiramos a que este espacio siga creciendo de la mano de las personas que lo transitan, lo sostienen y lo transforman».