Dicha denuncia de contaminación "se vería agravado con la nueva instalación de otra cárcel en otros terrenos cercano"
Por iniciativa del diputado Carlos del Frade se piden al Ejecutivo provincial que informe cuáles son las medidas tomadas para solucionar el drenaje de materia fecal que surge de la Unidad Penitenciaria número 11 de Piñero, que desemboca en el Arroyo Saladillo y que “contamina los campos lindantes desde hace años tal como fue manifestados por productores damnificados”, se señala en el proyecto presentado por el diputado en la Cámara Baja de la Legislatura Provincial.
Dicha denuncia de contaminación “se vería agravado con la nueva instalación de otra cárcel en otros terrenos cercanos, hecho que provoca consecuencias negativas sobre el ambiente, potencialmente sobre la salud humana y la producción de esos campos”, agrega la iniciativa.
Se puede leer en el proyecto de Del Frade que el vecino y productor agropecuario de Piñero, , Fernando Wirsch, viene realizando presentaciones en distintas áreas del estado santafesino con el objetivo de solucionar el drenaje de material fecal que afecta su campo desde hace años.
El 26 de noviembre de 2015, por ejemplo, suscribió con el Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente de la provincia de Santa Fe y con la comuna de Piñero, un convenio para derivar las aguas que produce la Unidad Penitenciaria al arroyo Saladillo, “debido a numerosos años donde el propietario estuvo en litigio con la provincia debido a la contaminación que las aguas servidas de la cárcel producían en su propiedad rural y obviamente en las napas de la zona”. agrega.
En el relato se prosigue sobre que ese grado de contaminación, por ejemplo, “impidió seguir con la explotación ganadera, generando enormes perjuicios económicos”. En una nota enviada al gobernador Maximiliano Pullaro da cuenta que “ni la provincia ni la comuna ejercieron un control y un mantenimiento para evitar dicha problemática ni la afectación ambiental que producen 1.500.000 de litros diarios done según constataciones realizadas el agua no es apta para consumo humano. No solo eso, sino que la misma excede sobradamente todos los estándares de contaminación. La misma presenta bacterias de escherichi coli, pseudomonas aeruginosas, entre otras”, dice el texto enviado al ejecutivo.
Asegura Wirsch que “la contaminación alcanzó las napas de agua, generando ello un grave peligro en el consumo de agua de la zona, lo cual afecta a las personas y los animales” y que “sin perjuicio de todo lo expuesto, de la omisión de control y mantenimiento, la provincia está avanzando con la construcción de una nueva cárcel que duplicará la contaminación y el problema que actualmente existe, sin ningún tipo de solución a corto plazo”.
Es fundamental que el Ejecutivo “responda esta demanda que lleva años y que, además, conlleva un serio peligro para el ambiente y potencialmente para la salud humana de la gente de la región”, completó del Frade.
