Info General

La industria metalúrgica rosarina empieza 2026 en rojo: la actividad cayó más de un 10%


Un informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos advierte un fuerte deterioro del sector, con facturación real en retroceso, baja utilización de capacidad instalada y ramas clave que siguen en caída

La industria metalúrgica de Rosario atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años. Según el último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Rosario (AIM), la actividad del sector cerró los primeros meses de 2026 con una caída real del 10,2% interanual y se mantiene casi un 36% por debajo de los niveles registrados en septiembre de 2021.

El relevamiento, que analiza la evolución de la facturación y el nivel de actividad desde diciembre de 2023, señala un deterioro sostenido del entramado metalúrgico local. En términos reales —descontando la inflación—, los ingresos del sector no lograron acompañar la suba de precios, profundizando la pérdida de volumen productivo y ventas.

Durante el período enero-septiembre de 2025, casi seis de cada diez actividades metalúrgicas de la ciudad registraron incrementos de facturación por debajo del índice de precios al consumidor. Este grupo concentró el 61% del total de las ventas del sector, lo que da cuenta de una crisis de carácter generalizado y no circunscripta a rubros aislados.

Entre las ramas más afectadas aparecen sectores estratégicos para la economía rosarina: maquinaria de uso general, autopartes, equipo eléctrico, fundición de metales y aparatos de uso doméstico. En septiembre de 2025, cinco de las ocho principales actividades mostraron una nueva baja interanual de la facturación real, aun en un contexto de comparación con meses ya deprimidos.

Si bien algunas ramas exhibieron subas nominales en sus ingresos, estas quedaron muy por debajo de la inflación interanual promedio del 48,8%, lo que en términos reales implicó una pérdida del poder de facturación. El fenómeno alcanzó tanto a la producción de autopartes como a la maquinaria de uso especial, productos metálicos, fundición y equipamiento eléctrico.

El informe de la AIM también incorpora datos de alcance nacional que refuerzan el escenario de alerta. En octubre de 2025, la utilización de la capacidad instalada de la industria metalúrgica argentina cayó al 48,2%, el nivel más bajo de los últimos seis años. A lo largo de los primeros diez meses del año, el promedio se mantuvo apenas por encima del 45%.

En paralelo, el empleo del sector continúa en retroceso. De acuerdo a cifras de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, entre diciembre de 2023 y septiembre de 2025 la cantidad de trabajadores cubiertos en la industria metalúrgica nacional se redujo un 5,2%, reflejando el impacto directo de la caída de la actividad sobre el trabajo industrial.

El panorama que describe la AIM muestra a la metalurgia rosarina arrancando el nuevo año con señales preocupantes, en un contexto donde la falta de recuperación del mercado interno, el bajo nivel de inversión y la pérdida de empleo configuran un escenario complejo para uno de los sectores históricos del desarrollo productivo de la ciudad.